Antonio Tejero ha muerto a los 93 años en la misma jornada en la que el Gobierno ha desclasificado y publicado los documentos oficiales del golpe del 23 de febrero de 1981.
Moncloa ha difundido 153 documentos procedentes de los ministerios de Defensa, Interior y Exteriores, coincidiendo con el 45 aniversario de la intentona. El ministro Félix Bolaños ha señalado que se han hecho públicos todos los archivos encontrados en poder del Estado relacionados con aquellos hechos.
La muerte de Tejero, confirmada por su entorno familiar, se produce así en un día de fuerte carga simbólica: mientras se abre al escrutinio público la documentación histórica del golpe, desaparece el militar que encabezó la ocupación armada del Congreso durante la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo.
Biografía
Nacido el 30 de abril de 1932 en Alhaurín el Grande (Málaga), Tejero ingresó en la Guardia Civil en 1951
Tejero lideró a cerca de 250 agentes que irrumpieron armados en el Congreso de los Diputados durante la sesión de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo, en una imagen que marcó la historia reciente de España. Su grito de “¡Quieto todo el mundo!” se convirtió en símbolo del fallido intento de subvertir el orden democrático, que terminó tras el mensaje televisado del rey Juan Carlos I en defensa de la Constitución.
Condenado por rebelión militar, Tejero cumplió más de quince años de cárcel. Su figura quedó asociada para siempre al episodio que mantuvo secuestrados durante casi 18 horas a diputados y miembros del Gobierno en pleno proceso de consolidación democrática.
Apartado de la vida pública, reapareció puntualmente en actos de exaltación franquista, como el funeral de Francisco Franco en 2019. Su fallecimiento en València cierra la última página viva de uno de los episodios más convulsos de la transición española.


