El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha presentado la reconstrucción tras la DANA de octubre de 2024 como un hito de ingeniería e innovación al abordar las obras “no como una mera reposición, sino como una oportunidad para elevar el estándar técnico de las infraestructuras”, con especial foco en la red viaria.
Durante su intervención en la II Jornada de Innovación en Carreteras celebrada en la Universitat Politècnica de València, Martínez Mus ha señalado que, tras las riadas, el ámbito viario ha exigido pasar “de la necesidad a la implementación” con urgencia, y ha descrito aquel episodio como “una auténtica prueba de resistencia” para el sistema de carreteras, bajo el principio de “reconstruir mejor”.
Triple objetivo
El vicepresidente ha explicado que la acción del Consell se ha marcado un triple objetivo: reparar todos los daños, recuperar con visión estratégica y a largo plazo y ejecutar obras estructurales para reducir riesgos ante futuros episodios extremos.
En ese marco, ha indicado que se han movilizado 3.100 millones de euros, de los que 750 millones se han destinado a la reconstrucción de infraestructuras y medio ambiente, con actuaciones ya ejecutadas o en fase final gracias a más de 150 empresas, en su mayoría valencianas.
Martínez Mus ha subrayado que “lo verdaderamente diferencial no es la cuantía, sino el enfoque”, y ha defendido que la innovación aplicada a la obra pública ha supuesto incorporar parámetros para anticiparse a fenómenos más frecuentes y severos: redimensionar drenajes, reforzar cimentaciones con nuevos escenarios hidrológicos y desplegar sensores y sistemas de monitorización con datos en tiempo real.
Reclamación al Gobierno de España
En este contexto, ha vuelto a reclamar al Gobierno de España “que acelere la puesta en marcha de las infraestructuras hidráulicas declaradas de interés general” que considera imprescindibles para proteger a las personas y el territorio ante futuros fenómenos extremos.
Obras singulares en carreteras y puentes
En el ámbito viario, el conseller ha puesto como ejemplo la CV-36 en Torrent, donde, tras la destrucción de un puente sobre el barranco del Poyo y el hundimiento de otro, se optó por levantar con gatos hidráulicos el viaducto vencido para devolverlo al servicio con la mayor rapidez. También ha citado el caso de la CV-42 en Algemesí, donde se desplazó un puente 10 centímetros tras quedar movido por las riadas.
A estas actuaciones ha sumado otras intervenciones con el mismo criterio de “no volver al punto de partida, sino mejorar la capacidad de respuesta del territorio”, como la ampliación del puente de la antigua N-III sobre el río Magro, el aumento de capacidad hidráulica en el puente de El Reatillo en Requena, un nuevo puente en Godelleta que triplica la capacidad del anterior y actuaciones en Siete Aguas y Sot de Chera.
Metrovalencia y litoral
Martínez Mus también ha citado actuaciones donde, según ha explicado, se ha aplicado la innovación en otros ámbitos, como la estación de València Sud de Metrovalencia, reconstruida en altura y modernizada para garantizar la continuidad del sistema ante posibles inundaciones.
En el litoral, ha destacado el dragado del puerto de Cullera, que ha permitido recuperar su operatividad y reutilizar sedimentos para regenerar playas de Cullera y Tavernes, integrando infraestructuras y medio ambiente.
El vicepresidente ha vinculado estas medidas con un nuevo paradigma en el que la innovación “no es un añadido, sino un requisito”, con diseños que incorporan escenarios de cambio climático, digitalización para anticipar patologías y sostenibilidad y seguridad como variables estructurales de los proyectos. En esa línea, ha asegurado que la Generalitat seguirá apostando por una red viaria “más robusta, adaptativa e inteligente”, preparada “no solo para el presente, sino para el futuro”.




