La manifestación del 8M convocada por el Moviment Feminista de València ha recorrido el centro de la ciudad para expresar su rechazo frontal a la violencia y a la anulación de derechos que se ejerce contra niñas y mujeres por el simple hecho de serlo. El mensaje se ha ampliado con un no a las guerras, señaladas por las convocantes como la máxima expresión del patriarcado y del sistema de dominación, al insistir en que un mundo en guerra nunca podrá ser un mundo de igualdad.
Recorrido y participación
Según la Delegación del Gobierno, la marcha ha reunido a 30.000 personas. Ha partido de la Porta de la Mar a las 17:30, media hora antes de lo previsto para hacer compatible el recorrido con el espectáculo pirotécnico programado en la plaza del Ayuntamiento a las ocho, que finalmente se ha retrasado una hora. El itinerario ha sido por Colón, Xàtiva, Marqués de Sotelo y plaza del Ayuntamiento, donde se ha lanzado un aviso a la alcaldesa, María José Catalá, con el lema ‘una mascletá no nos hará callar‘. La columna ha continuado por San Vicente Mártir hasta la plaza de la Reina, donde se ha leído un manifiesto por la igualdad real, la justicia social y la libertad de las mujeres.
De forma paralela, otra manifestación convocada por la Assemblea Feminista de València ha salido a las 17:00 desde el CIE de Zapadores con el lema ‘Contra l’ofensiva imperialista i colonial, els transfeminismes defensem la vida‘ y ha concluido en la plaza de la Virgen. La coexistencia de ambas convocatorias ha evidenciado enfoques diversos dentro del 8M con un eje común: defender la vida y los derechos de las mujeres y niñas.
Durante el recorrido se han visto pancartas y lemas como ‘El feminismo es pacifista, no a la guerra‘, ‘Radical es que nos maten‘ o ‘Si mi sitio está en la cocina, el tuyo está en el siglo XV‘. También se han coreado consignas como ‘No somos histéricas, somos históricas‘, ‘Si tocan a una, nos tocan a todas‘, ‘No son arrebatos, son asesinatos‘, ‘Vixca, vixca, vixca la lucha feminista‘ y ‘Las niñas marchando también están luchando‘. En uno de los tramos, mujeres vestidas con túnicas y máscaras blancas han desfilado con centenares de cartulinas que recogían nombres y casos de víctimas de violencia machista bajo el rótulo ‘SOMOS ELLAS‘, una puesta en escena que ha buscado poner rostro y memoria a las estadísticas.
Reivindicaciones y críticas institucionales
El manifiesto ha subrayado que, frente a la ofensiva patriarcal, el movimiento no va a retroceder ni un milímetro en la defensa de los valores democráticos ligados a la igualdad efectiva entre los sexos y en la exigencia de medidas reales para la erradicación de la violencia machista. Ha reclamado la implementación y despliegue efectivo de leyes autonómicas y estatales inspiradas en el principio jurídico universal de igualdad frente al sexismo estructural y ancestral.
Las convocantes han denunciado la mala praxis democrática del Ayuntamiento de València, al que señalan como responsable del desmantelamiento de políticas públicas de igualdad, y han advertido de que la mayor erosión democrática proviene del Consell de la Generalitat, al que critican por el retraso de casi tres años en la renovación del segundo Pacto Valenciano contra la Violencia Machista. Entre las exigencias figuran la reincorporación de la comisión de Igualdad Efectiva entre los sexos, el uso del lenguaje no sexista en Les Corts, la derogación inmediata del ‘fraudulento‘ Decreto de Convivencia, la recuperación en el libro de estilo de À Punt de un tratamiento informativo riguroso y específico de la violencia machista y el desarrollo de normativas autonómicas abolicionistas.
El texto también ha recordado a las mujeres valencianas que, tras la DANA, sostuvieron la recuperación familiar y comunitaria, y ha exigido responsabilidades políticas con un mensaje explícito: ‘Mazón a prisión y Consell, dimisión‘.
En la marcha han participado representantes políticos. La secretaria general del PSPV-PSOE, Diana Morant, ha defendido que los socialistas han salido un año más el 8 de marzo para recordar lo alcanzado, ha advertido de que queda mucho por hacer y ha lanzado la alerta de que los derechos conquistados pueden retroceder; ha enmarcado esa advertencia en la lucha contra el fascismo y ha reiterado el ‘no a la guerra‘. La secretaria de Igualdad del PSOE, Pilar Bernabé, ha puesto el foco en el acoso que sufren las mujeres en el espacio virtual y ha reclamado legislar para proteger a la juventud: ‘que no nos censuren, no nos insulten, no nos agredan‘.
Àgueda Micó, diputada de Compromís en el Congreso, ha señalado que es un momento muy complicado en el que los derechos fundamentales están en peligro y ha pedido políticas valientes desde el Gobierno. Ha subrayado que en España se sigue sufriendo cada día la violencia machista y que, hasta el momento, son doce las mujeres asesinadas por culpa del machismo, como ejemplo de la urgencia de actuar.
Desde el Moviment Feminista, Puri Lietor ha denunciado el ‘borrado continuado‘ del patrimonio valenciano vinculado a los valores de igualdad que, a su juicio, se sufre desde la Conselleria de Igualdad. También se ha mostrado contraria a las guerras y ha reclamado proteger a las nuevas generaciones: ‘Basta ya de esta locura‘. Bárbara Peris ha afeado que el Gobierno valenciano siga sin actualizar el Segundo Pacto Valenciano contra la violencia a las mujeres y ha recordado que el feminismo ha sido tradicionalmente pacifista, con un claro ‘no a las guerras‘.
En conjunto, el 8M en València se ha traducido en una demostración de fuerza social que ha colocado la igualdad y la vida en el centro, ha reclamado compromisos verificables a las instituciones y ha enlazado lo local con lo global al denunciar la violencia machista y el impacto de los conflictos armados en los derechos de las mujeres.






