El Ayuntamiento de València ha abierto el proceso para licitar la redacción del proyecto de adecuación del muelle 3 del Parc Central como nuevo espacio expositivo Espai Valdés, una futura dotación cultural que se ubicará en la nave con fachada a la avenida de Filipinas. El contrato incluye los servicios de Arquitectura e Ingeniería para redactar el proyecto de ejecución y de instalaciones, así como la dirección de obra, la dirección de instalaciones, la dirección de ejecución material y la coordinación de seguridad y salud durante la fase de ejecución.
La actuación se desarrollará en el edificio conocido como Muelle 3, un inmueble declarado Bien de Relevancia Local, por lo que todas las intervenciones deberán ajustarse a la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano y al resto de normativa urbanística y de protección patrimonial vigente.
Plazos y presupuesto de la actuación
El plazo de entrega del proyecto fijado en la licitación es de 2,5 meses desde la firma del contrato. Después se licitarán la dirección y la ejecución de las obras, que deberán someterse a la aprobación técnica municipal y, en su caso, al informe favorable de los servicios municipales implicados, entre ellos la Oficina Municipal de Supervisión de Proyectos y la Comisión de Patrimonio.
En cuanto a la dirección de obra, la dirección de ejecución y la coordinación de seguridad y salud, la duración de estos trabajos será equivalente a la del contrato de obras, estimado en 7 meses, a lo que se sumará el plazo previsto para la liquidación final de la actuación y la emisión del informe de extinción del periodo de garantía.
El presupuesto destinado a la redacción del proyecto asciende a 123.916 euros, IVA incluido. Por su parte, el presupuesto aproximado para el conjunto de la actuación se sitúa en torno a 1,02 millones de euros.
Un espacio cultural versátil en un edificio patrimonial
Las propuestas que concurran a la licitación deberán tomar como base el planteamiento ya definido para adecuar el muelle como Espai Manolo Valdés, siguiendo el programa de necesidades establecido para su uso como espacio expositivo. El objetivo cultural es crear un recinto versátil y flexible para la celebración de exposiciones artísticas, mientras que desde el punto de vista patrimonial se exige respetar la impronta visual de la arquitectura industrial de los muelles proyectados por Demetrio Ribes en el Parque Central.
La intervención prevista será mínima sobre el edificio histórico. Todo el programa funcional y los servicios del futuro recinto se concentrarán en un módulo interior de acero corten, concebido como un gran contenedor que sigue la línea de los ya existentes en el resto de muelles del entorno. Esta solución permitirá integrarlo en el inmueble y en el conjunto del Parc Central sin alterar su identidad arquitectónica.
Recepción, cafetería y una gran sala sin ruido visual
El diseño contempla un espacio de acceso entre la entrada y el contenedor, donde se ubicarán la recepción, las taquillas y la cafetería. En el interior del módulo se distribuirán el almacén, el office, la sala de instalaciones y los baños, con aseos diferenciados entre los de uso interno del edificio y otros exteriores pensados para el parque.
Ese núcleo distribuidor actuará además como elemento de transición, ya que impedirá la visión directa de la sala principal y permitirá mantener el efecto sorpresa al acceder al interior. Una vez superado ese primer umbral, el visitante llegará a un espacio único y limpio de interferencias visuales, pensado para disfrutar tanto de la arquitectura de la nave como de las obras expuestas.
Para favorecer el recorrido alrededor de las piezas artísticas, el proyecto prevé pavimentar el suelo con hormigón pulido blanco mediante resinas epoxi, de modo que el público pueda moverse por la nave y rodear las obras en cualquier dirección.
Actuaciones en fachada y conservación de la estructura
En el exterior del edificio se plantea eliminar parte del zócalo en el vano de unión con el contenedor de acero corten y reponerlo en las fachadas donde se sitúan las salidas. También se prevé cerrar todos los vanos con vidrio de seguridad con control solar, anclado directamente al muro, y mantener las actuales puertas de madera en los accesos con bastidor de acero.
La actuación, sin embargo, no afectará ni al sistema estructural ni a la cubierta del edificio, en línea con el criterio de intervención mínima fijado para preservar sus valores patrimoniales.




