Un mando duda de que Basset no supiera de la retirada de los bomberos en la DANA

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Según ha explicado en sede judicial, estos bomberos habían sido enviados de forma específica para controlar la evolución de los caudales, en un contexto de fuerte inestabilidad meteorológica y riesgo de crecidas súbitas

El jefe de Bomberos Forestales de Alzira ha declarado como testigo ante la jueza que investiga la gestión de la DANA y ha afirmado que le cuesta creer que el ex inspector jefe del Consorcio Provincial, José Miguel Basset, no estuviera al tanto de la desmovilización de los bomberos que se habían desplazado para vigilar los cauces de los ríos Magro y Poyo.

Según ha explicado en sede judicial, estos bomberos habían sido enviados de forma específica para controlar la evolución de los caudales, en un contexto de fuerte inestabilidad meteorológica y riesgo de crecidas súbitas. La retirada de esos equipos, por tanto, era una decisión relevante para la coordinación del dispositivo, motivo por el que a este mando le resulta difícil pensar que el máximo responsable operativo no tuviera conocimiento de ella.

Preguntado por quién debía informar a Basset de esa desmovilización, ha respondido que correspondía al oficial de guardia de aquella jornada. Con esta afirmación ha apuntado de manera directa a la cadena de mando y a los procedimientos internos de comunicación, subrayando que en un episodio de lluvias extremas cada cambio en la activación de recursos debería quedar registrado y comunicado con claridad.

Unidades disponibles sin movilizar

En su declaración, este responsable ha señalado además que, pese a estar disponibles, hubo unidades de bomberos forestales que no llegaron a movilizarse ese día. Entre ellas ha citado las dotaciones de Xàtiva, Castelló de Rugat y Rótova. Ha insistido en que habría que preguntar a Basset el motivo por el que estos recursos no se activaron, dejando entrever que solo el entonces inspector jefe podía aclarar esa decisión operativa.

El mando ha contextualizado que la jornada estuvo marcada por la rápida evolución del episodio de lluvias. Ha recordado que el 29 de octubre de 2024 fueron requeridos alrededor de las 12:45 horas para comprobar el nivel del río en Carlet. Sin embargo, al llegar al punto de control no pudieron realizar ninguna medición porque la escala de aforo ya estaba completamente inundada, lo que indicaba que el río había superado con creces los niveles habituales y que la crecida avanzaba con rapidez.

Según ha relatado, alrededor de las 13:45 horas tuvieron conocimiento de que, aguas abajo, había un camión metido en el agua y que no se encontraba a su conductor. Este dato reforzaba la percepción de gravedad del episodio, ya que la presencia de un vehículo arrastrado o atrapado por la corriente implica un riesgo directo para la vida de las personas y obliga a mantener activos a los equipos de intervención.

El testigo también ha comentado que él fue el encargado de recibir en la zona a la entonces consellera Salomé Pradas, que acudió para conocer de primera mano la situación. Sobre ese encuentro ha señalado que el día no estaba para hacerse fotos y que no era el momento, en referencia a que las prioridades debían centrarse en la gestión de la emergencia y no en la proyección pública de la visita institucional.

Ha añadido que, junto a la consellera, se desplazaron a ver el puente sobre el río Magro en Carlet, cuyo cauce ya iba muy lleno. La imagen del río desbordado o cerca del desbordamiento confirmaba la tensión del operativo, con los equipos pendientes de posibles nuevas incidencias. A la vuelta de esa visita, ha declarado que la consellera fue informada, aunque no sabe por quién, de que la situación se había complicado en Utiel, lo que indicaba que la dana estaba afectando a varios puntos del territorio al mismo tiempo.

Presa Forata

Ya por la tarde, este mando ha explicado que, sobre las 19:00 horas, recibieron un aviso de posibles avenidas procedentes de la presa de Forata. Este tipo de comunicación activa las alertas sobre incrementos bruscos del caudal río abajo, por lo que su unidad se mantuvo en máxima disponibilidad para actuar ante inundaciones repentinas o rescates de personas en riesgo.

El jefe de Bomberos Forestales de Alzira ha asegurado que su unidad permaneció activa toda la madrugada, realizando diversas intervenciones en la residencia de Carlet, en el polígono industrial y en varias viviendas afectadas por el agua.

Ha relatado que a las siete de la mañana regresaron a la base para cambiarse de ropa, después de horas de trabajo continuo en condiciones adversas, y ha indicado que no era momento para descansar.

Con esta descripción ha querido remarcar el grado de dedicación del operativo y el esfuerzo realizado durante toda la noche, en contraste con las decisiones de desmovilización y falta de activación de determinadas unidades que ahora analiza la justicia.


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