El Valencia Basket afronta este domingo una visita decisiva a la pista del Barcelona en un partido aplazado que pondrá punto final a la fase regular de la Liga Endesa.
El resultado en el Palau marcará su posición definitiva en la clasificación y, con ello, el recorrido teórico que tendrá por delante en las eliminatorias por el título.
Si el Valencia Basket logra la victoria en el Palau alcanzará las 25 victorias y recuperará la segunda posición, por delante de Kosner Baskonia y UCAM Murcia, que comparten ese mismo número de triunfos. Esta combinación le permitiría ser cabeza de serie con ventaja de pista en cuartos de final y cruzarse con el Surne Bilbao Basket, séptimo clasificado, iniciando la serie en el Roig Arena.
Esa hipotética segunda plaza también reforzaría su posición de cara a unas posibles semifinales. Pase lo que pase en el otro cruce de ese lado del cuadro, el Valencia mantendría la ventaja de campo y se mediría al ganador de la eliminatoria entre el Kosner Baskonia, tercero, y el ASISA Joventut, sexto. De este modo, un triunfo en Barcelona no solo mejora la clasificación inmediata, sino que suaviza el camino en las rondas siguientes al asegurar más partidos como local, donde el conjunto taronja se siente más cómodo y suele mostrar un mayor nivel de control del juego.
El escenario cambia por completo si el Valencia Basket cae en la pista blaugrana. En ese caso descendería hasta la quinta plaza y perdería la condición de cabeza de serie pese a conservar sus actuales 24 victorias. Con ese balance se convertiría, además, en el segundo equipo de la historia de la ACB que no parte como cabeza de serie con ese número de triunfos al cierre de la fase regular, un dato que subraya el alto nivel competitivo de la presente temporada.
En este supuesto, el conjunto valenciano se mediría en cuartos de final al Baskonia, pero con el factor cancha en contra, lo que obligaría a ganar al menos un partido lejos de casa para seguir vivo en la competición. Si consiguiera avanzar a semifinales, su rival saldría del cruce entre el Real Madrid, campeón de la fase regular, y La Laguna Tenerife, octavo clasificado. Frente al conjunto que dirige Sergio Scariolo también tendría la desventaja de no disponer de la pista a favor, lo que endurecería cada serie al reducir el margen de error.
Bajas y estado de forma antes del partido
El equipo entrenado por Pedro Martínez llega a este encuentro tras una solvente victoria el viernes ante el Dreamland Gran Canaria. Pese a que el conjunto insular se estaba jugando el descenso, el Valencia dominó el choque casi desde el inicio gracias a su superioridad en el rebote y a un juego en transición muy eficaz. A ese ritmo alto le sumó después fases de buen rendimiento en estático, controlando las posesiones y administrando ventajas, una combinación que refuerza su confianza antes de visitar el Palau.
No obstante, el técnico tendrá que lidiar con problemas en la rotación exterior e interior. Son baja segura los aleros Xabi López-Arostegui y Josep Puerto, lo que reduce las alternativas en las posiciones de perímetro y obliga a ajustar minutos y roles entre el resto de jugadores. Además, el club permanece pendiente de la evolución del interior Nate Reuvers, que se perdió el duelo ante el Dreamland Gran Canaria por enfermedad y es duda para este compromiso. Su ausencia limitaría aún más la profundidad en la pintura en un partido de alta exigencia física.
El choque frente al Barcelona será el cuarto enfrentamiento entre ambos equipos esta temporada, lo que añade un componente táctico extra porque ambos se conocen bien. En la Liga Endesa, el Valencia se impuso en el Roig Arena en la primera jornada de la fase regular por 93-81, un precedente positivo que demuestra que ya ha sido capaz de superar a este rival en la presente campaña.
Sin embargo, el equipo catalán ha respondido con dos triunfos en la Euroliga. Primero ganó como local por 108-102 y más tarde asaltó el Roig Arena en marzo al imponerse por 62-66. Estos resultados equilibran el balance directo y muestran la dificultad de doblegar a un conjunto que se encuentra en un gran momento.
De hecho, el equipo que empezó la temporada con Joan Peñarroya en el banquillo y que ahora dirige Xavi Pascual, quien ha anunciado que dejará el cargo al final del curso, es el bloque más en forma de la ACB. Ha firmado nueve victorias en sus últimos diez compromisos ligueros, una racha que confirma su solidez antes de los playoff y que convierte la visita del Valencia Basket al Palau en un examen muy exigente para medir sus aspiraciones reales en la lucha por el título.


