Un accidente entre dos camiones en la A-7, en la circunvalación de València y muy cerca del desvío hacia la CV-35 en las inmediaciones de Paterna, provoca cerca de 30 kilómetros de retenciones, unos 15 kilómetros en cada sentido de la marcha.
El siniestro se ha producido alrededor de las 15:22 horas en pleno baipás de València, uno de los tramos con mayor intensidad de tráfico de la red viaria de la ciudad.
Esta franja horaria, en la que muchos desplazamientos por carretera coinciden con retornos de fin de semana o cambios de turno laborales, ha contribuido a que las colas aumenten con rapidez y afecten a miles de conductores.
Al menos uno de los camiones ha quedado atravesado en la calzada y, pasadas las 18:15 horas, todavía bloqueaba dos de los tres carriles en sentido Barcelona, lo que limita de forma notable la capacidad de paso de vehículos. Esta reducción de carriles obliga a concentrar todo el tráfico en una única vía, generando un efecto embudo que dispara los tiempos de espera y multiplica los atascos en un tramo ya de por sí muy transitado.
Retenciones
Las retenciones no solo se registran en el sentido afectado por el bloqueo. También se producen colas en sentido contrario debido al conocido ‘efecto mirón‘, es decir, la ralentización que provocan los conductores que reducen la velocidad para observar el accidente. Este comportamiento, frecuente en siniestros de tráfico, termina extendiendo las incidencias a ambos sentidos de la circulación, incluso cuando la calzada está libre en una de las direcciones.
Un hombre de 59 años, conductor de uno de los camiones implicados, ha resultado herido y ha quedado atrapado en el interior de la cabina tras el impacto. La fuerza de la colisión ha deformado la estructura del vehículo hasta el punto de impedirle salir por sus propios medios, lo que ha obligado a movilizar a los equipos de rescate.
Intervencion de bomberos y servicios de emergencias
Efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos se han desplazado hasta el lugar del accidente para excarcelar al conductor atrapado. Estas maniobras requieren trabajar con cuidado sobre la carrocería del camión, cortando y retirando partes metálicas para crear un espacio seguro por el que poder sacar al herido, evitando agravar posibles lesiones.
Una vez liberado, el hombre ha sido atendido por los servicios sanitarios del Centro de Información y Coordinación de Urgencias, que han valorado su estado en el mismo punto del siniestro. Posteriormente ha sido trasladado al Hospital de Manises para recibir atención médica especializada, un protocolo habitual cuando se trata de accidentes con atrapados, ya que pueden presentar traumatismos o lesiones internas que no siempre son visibles de inmediato.
Mientras los equipos de emergencia trabajaban en la zona, la circulación ha permanecido muy condicionada. Los vehículos han tenido que avanzar a velocidad muy reducida y en algunos tramos detenerse por completo, lo que ha ampliado progresivamente la longitud de las colas. La situación ha obligado a extremar la precaución en la conducción para evitar nuevos alcances o incidentes derivados de las frenadas bruscas y de las continuas paradas y arranques.
Las autoridades de tráfico insisten en la importancia de mantener la atención al volante y no distraerse con la escena del accidente, precisamente para reducir el impacto del ‘efecto mirón‘ y facilitar que la circulación se recupere cuanto antes una vez retirada la obstrucción de la calzada.





