PSPV y Compromís han reabierto en Les Corts la polémica por el supuesto enchufe de la pareja de Juanfran Pérez Llorca en la Diputación de Valencia. Los portavoces de la oposición han acusado al president de aprovechar su posición para favorecerla profesionalmente, mientras que él ha defendido que su compañera ya era funcionaria antes de iniciar su relación y que superó un proceso selectivo completo.
El síndic socialista, José Muñoz, ha utilizado la sesión de control para interpelar directamente al president, asegurando que han aparecido informaciones nuevas sobre la comisión de servicio que beneficia a su pareja en la corporación provincial. Le ha reclamado que cuente toda la verdad, al considerar que el traslado interno no responde solo a criterios profesionales, sino a un trato de favor.
Según Muñoz, Pérez Llorca mintió cuando afirmó que su compañera es funcionaria de carrera con veinte años de experiencia. El portavoz del PSPV ha insistido en que le han arreglado la comisión de servicio y que la han colocado, cuestionando la transparencia de todo el procedimiento y su encaje ético al tratarse de la pareja del jefe del Consell.
Para apuntalar sus reproches, el dirigente socialista ha mostrado desde la tribuna una información publicada en 2008 con el titular ‘Un alcalde del PP coloca a 34 militantes’, referida entonces a Pérez Llorca. Ha señalado a su pareja como una de aquellas militantes que se habrían beneficiado de ese proceso y ha presentado ese precedente como parte de un patrón de supuestos favores internos dentro del partido.
Muñoz ha descrito que, en un municipio de unos 5.000 habitantes, se llegó a colocar a 34 personas en un año y que, entre esas colocaciones, figuraba la actual pareja del president, hija de un apoderado del partido, que ocupó el puesto de secretaria de una concejala. A su juicio, no se trata de un caso de machismo, sino de enchufismo, y ha acusado a Pérez Llorca de actuar igual que otros dirigentes del PP, recortando en lo público mientras se sitúa a familiares y amigos en la administración.
Como conclusión, el síndic del PSPV ha advertido de que esto no va a ser lo último que va a salir y ha pedido al president que dimita y convoque elecciones. Con ello ha elevado el tono político del debate y ha convertido el caso en una cuestión de confianza institucional en el máximo responsable del Consell.
Defensa de Pérez Llorca y acusaciones cruzadas
En su réplica, Pérez Llorca ha lamentado los ataques que, según él, se producen por el mero hecho de que afecten a su pareja. Ha insistido en que ella ya trabajaba en la administración antes de iniciar su relación sentimental y ha presentado su trayectoria como funcionaria como garantía de mérito y capacidad.
El president ha recordado que su pareja se presentó a oposiciones en 2009 junto a otros 24 aspirantes, superó un examen práctico, otro teórico y una entrevista, y accedió a una bolsa de trabajo de la que fue adjudicataria de una plaza que posteriormente consolidó. También ha negado que ahora cobre el doble, precisando que en Finestrat percibía 38.017 euros, para contrarrestar la idea de un incremento desproporcionado vinculado al nuevo destino.
Pérez Llorca ha respondido a las críticas recordando sus resultados electorales en Finestrat, donde, según ha subrayado, barrió al PSOE. Ha afirmado que los vecinos no serán los más listos, pero tampoco los más tontos, y que su éxito se debe a que no miente, es cercano y aclara las cosas. Con esta argumentación ha tratado de trasladar que los electores ya valoraron su gestión y confiaron en su forma de actuar.
En el mismo pleno, el síndic de Compromís, Joan Baldoví, ha reforzado las acusaciones de enchufismo e incluso ha mostrado un enchufe desde el atril como gesto simbólico. A su juicio, el president ha estado más pendiente de enchufar a la mujer en la Diputación, a pocos metros de donde trabaja, que de los problemas de los trabajadores de la cerámica de Castellón, de la situación de la vivienda o de la huelga educativa, vinculando el caso a una supuesta falta de prioridades en el Consell.
Baldoví ha añadido que parece que el president no escucha ni se entera y que el cargo le viene grande. Ha reprochado que se olvide de quienes se ahogaban y que mantenga en sus puestos a Mazón, Camarero, Barrachina y Rovira, a quienes ha señalado como responsables que pudieron salvar vidas y no lo hicieron, utilizando este argumento para subrayar lo que considera una gestión deficiente del gobierno autonómico.
En su réplica al líder de Compromís, Pérez Llorca ha acusado a Baldoví de sumisión al PSOE y ha utilizado en varias ocasiones la expresión pagafantas para descalificar su postura. Además, ha criticado que Sánchez haya abandonado al sector de la cerámica con lo que ha calificado de ecologismo de salón, contraponiéndolo a la actuación del gobierno italiano, donde Meloni habría pedido soluciones a la Unión Europea.
El president también ha censurado que, a su juicio, la comisionada de la dana deja tirados a los alcaldes sin que Baldoví lo denuncie, y que tampoco pida explicaciones a Morant por el supuesto desfalco en el CNIO. De este modo, ha intentado girar el foco desde las acusaciones de enchufismo hacia la gestión del Gobierno central y la oposición en otros ámbitos institucionales.
En el turno final, el conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, ha lamentado que la oposición centre el debate en una de las 11.000 comisiones de servicio existentes, mientras, según ha señalado, no mostró la misma preocupación cuando José María Ángel estuvo falsificando el título durante años y tuvo a todo su clan colocado. Con ello, ha denunciado un doble rasero y ha defendido que se está sobredimensionando el caso de la pareja de Pérez Llorca frente a otros episodios previos en la administración valenciana.

