La Orquestra de València reforzará su proyección internacional con su debut el próximo 16 de abril en la Großer Saal, la sala principal del Musikverein de Viena. La formación actuará bajo la dirección de su titular y director artístico, Alexander Liebreich, y contará con el prestigioso dúo pianístico Silver-Garburg como solistas invitados, en un programa concebido específicamente para esta histórica sala austríaca.
Con esta visita, la Orquestra de València se presentará ante el público del recinto donde se celebra cada 1 de enero el célebre Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena. Su participación se enmarca en el ciclo Jeunesse-Musikerleben, una serie de conciertos que reúne a formaciones de gran nivel y que sirve de escaparate internacional. La presencia de la orquesta valenciana en este contexto refuerza su posición entre las agrupaciones sinfónicas españolas con mayor proyección exterior.
Antes de viajar a Austria, la Orquestra de València ofrecerá el mismo programa al público local el viernes 10 de abril en la Sala Iturbi del Palau de la Música, a las 19.30 horas. Será un concierto extraordinario con un precio de 5 euros, pensado para acercar este repertorio al mayor número posible de abonados y aficionados. De este modo, los espectadores valencianos podrán escuchar en primicia el programa diseñado para el Musikverein y comprobar el nivel de exigencia artística que requiere.

El director del Palau, Vicente Llimerá, ha subrayado que cuando la Orquestra de València actúe en el Musikverein no solo se encontrarán dos ciudades, sino también dos tradiciones musicales con una larga historia. A su juicio, en Viena debutará una orquesta que combina su identidad mediterránea con una clara vocación europea y que está en condiciones de afrontar un programa de gran dificultad técnica y profundidad expresiva.
Llimerá ha añadido que ningún aficionado debería perderse el concierto extraordinario que se ofrecerá en el Palau con este mismo programa, concebido para el Musikverein, ya que será, según ha indicado, un verdadero acontecimiento musical para la ciudad. El hecho de poder escuchar en casa el mismo repertorio que se interpretará en una de las salas más reconocidas del mundo se plantea como una oportunidad poco habitual para el público valenciano.
Programa con Ravel, Brahms, Martín y Soler y Strauss
En el repertorio que la Orquestra de València presentará ante el público austríaco se escuchará, en primer lugar, la obertura de L’arbore di Diana, del compositor valenciano Vicente Martín y Soler. Esta obra ya cosechó grandes éxitos en la Viena del siglo XVIII y sirve ahora para tender un puente histórico entre València y la capital austríaca, enlazando la tradición operística de entonces con la realidad sinfónica actual.
A continuación sonará Daphnis et Chloé. Suite nº 2, de Maurice Ravel, una de las partituras más coloristas del repertorio orquestal. En ella, la Orquestra de València podrá desplegar el refinamiento sonoro por el que ha sido distinguida internacionalmente en los últimos tiempos, con especial atención al trabajo de las secciones de cuerda y madera y a los matices dinámicos que exige la obra.

Uno de los momentos culminantes del concierto será la interpretación del Cuarteto para piano nº 3, a cargo del dúo Silver-Garburg, que asumirá la parte solista. Esta pieza permitirá mostrar la compenetración del tándem pianístico con la orquesta y subrayar el diálogo continuo entre solistas y formación sinfónica, elemento central de este programa.
El cierre del concierto llegará con el poema sinfónico Así habló Zaratustra, de Richard Strauss, una obra de gran fuerza y profundidad filosófica que exige a la orquesta un notable despliegue de recursos técnicos y expresivos. Su inclusión redondea un programa de marcado carácter sinfónico, pensado para poner a prueba la versatilidad y el nivel artístico de la formación valenciana ante el público vienés.
Vicente Llimerá ha destacado el excelente nivel artístico del que disfruta actualmente la Orquestra de València y ha asegurado que la formación está experimentando una evolución visible no solo en el escenario, sino también a través de una creciente presencia internacional. La invitación al Musikverein se interpreta en este contexto como un paso más en esa trayectoria ascendente y como una oportunidad de consolidar su proyección fuera de España.





