La ciudad de Elche celebró ayer el Domingo de Resurrección con una de sus tradiciones más singulares: la Procesión de las Aleluyas. La comitiva partió a las 10:00 horas desde la Basílica de Santa María con la salida del Cristo Resucitado, acompañado por la Cofradía del Cristo Resucitado y la Fervorosa Hermandad de Nazarenos de la Flagelación y Gloria. Minutos después, a las 10:15 horas, hizo lo propio la imagen de la patrona, la Virgen de la Asunción.












Uno de los momentos más destacados tuvo lugar en torno a las 11:30 horas, en el cruce de Reina Victoria con Jorge Juan, donde se produjo el tradicional encuentro entre ambas imágenes. Durante todo el recorrido, las calles se llenaron de una lluvia de miles de “aleluyas”, pequeñas estampas de colores con alegorías religiosas que los ilicitanos lanzaron desde balcones y terrazas, manteniendo viva una costumbre que se remonta al siglo XVIII.
La procesión continuó por algunos de los puntos más emblemáticos del centro urbano, como Pont Nou, Plaça de Baix o Corredora, hasta regresar nuevamente al templo de salida. Como es habitual, los nazarenos participaron sin capuchón, reforzando el carácter festivo y abierto de esta celebración pascual.
Entre los asistentes a la jornada destacó la presencia del alcalde de la ciudad, Pablo Ruz, quien acompañó este acto que pone el broche final a la Semana Santa ilicitana. La celebración concluyó con la misa solemne en la Basílica de Santa María.



