La Generalitat ha puesto en servicio 5 kilómetros del Anillo Verde Metropolitano de València en el tramo comprendido entre Sedaví y Picanya, una actuación con la que refuerza la conexión peatonal y ciclista entre ambos municipios y amplía el recorrido disponible de esta infraestructura metropolitana.
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha visitado este martes el tramo 2 del anillo, donde ha destacado la importancia de una infraestructura que, una vez completada, alcanzará los 56 kilómetros de longitud. Según ha explicado, este recorrido bordeará el conjunto del área metropolitana de València y conectará distintos municipios mediante itinerarios continuos y seguros para peatones y ciclistas.
La puesta en servicio de este nuevo segmento incorpora una sección de casi 5 kilómetros entre la zona limítrofe de Picanya con València Sud y Sedaví, incluyendo una pasarela sobre las vías del metro. Se trata de uno de los tramos más afectados por la dana, por lo que su recuperación supone un paso relevante dentro del avance global del proyecto.
Conexión metropolitana y movilidad sostenible
El tramo Sedaví-Picanya, de 5,6 kilómetros de longitud, forma parte del itinerario ciclopeatonal metropolitano que enlazará el entorno de València mediante un recorrido continuo, seguro y accesible. Además, conectará con otros tramos que ya se encuentran en funcionamiento.
Por ahora, ya se han habilitado 5 kilómetros, mientras que la previsión pasa por completar el tramo antes del verano, una vez se instale la pasarela sobre la pista de Silla en las próximas semanas. Esa actuación permitirá extender el recorrido hasta Pinedo.
Los trabajos se han centrado, por una parte, en el tramo comprendido entre la glorieta inicial y el punto kilométrico 2+829, donde conecta con el itinerario ciclopeatonal de la CV-400. Por otra, se ha actuado en el tramo que discurre desde el paso inferior bajo esta misma vía, en el punto kilométrico 3+479, hasta las proximidades de las instalaciones de València Sud, donde ya está operativa la nueva pasarela sobre las vías de Metrovalencia.
Una pasarela de 40 metros sobre las vías
La estructura puesta en servicio tiene aproximadamente 40 metros de longitud y 5 metros de anchura. Se ha diseñado como una pasarela metálica de celosía tubular para salvar la línea ferroviaria con garantías de seguridad y accesibilidad.
Su instalación se llevó a cabo el pasado verano, en la fase final de las obras de reconstrucción que permitieron recuperar el servicio de Metrovalencia tras la dana. El montaje requirió el uso de una grúa de gran tonelaje para el izado, giro y colocación definitiva de la estructura sobre la vía, además de la posterior restitución del tráfico rodado en la zona.
Las obras de este tramo comenzaron en junio de 2023 y, tras las riadas, fueron retomadas con una inversión de 3,6 millones de euros financiados con fondos europeos Next Generation. La actuación permitirá completar un nuevo enlace dentro de esta red metropolitana cuando concluyan los trabajos actualmente reanudados.
Un proyecto de 56 kilómetros en nueve tramos
El Anillo Verde Metropolitano de València está concebido como una infraestructura estratégica para conectar municipios del área metropolitana, favorecer la movilidad sostenible e impulsar la integración territorial y el acceso a espacios naturales y agrícolas del entorno.
El proyecto contempla una red ciclopeatonal continua de 56 kilómetros, dividida en nueve tramos. En la actualidad, ya están plenamente operativos los tramos 1, 3, 4, 6, 7 y 9, mientras el tramo 2 encara su fase final tras esta puesta en servicio parcial. De forma paralela, avanzan las actuaciones en el tramo 5, afectado por la dana al discurrir por el parque natural del Turia, así como en el proyecto del tramo 8, en la zona costera de Alboraya.
Martínez Mus ha enmarcado esta actuación en el plan Endavant, orientado a mejorar la movilidad metropolitana mediante alternativas sostenibles. Según ha señalado, este itinerario también se integrará con parques inundables, combinando la prevención ante episodios climáticos con la creación de nuevos espacios públicos de calidad.




