El concejal de Vox en el Ayuntamiento de Montserrat, Carlos Martínez Salvador, ha presentado su renuncia al acta de edil después de que se haya hecho pública la existencia de una orden de alejamiento dictada por un juzgado a raíz de una denuncia por supuestos malos tratos presentada por su pareja sentimental.
Esta dimisión se produce una vez trascendido que la titular del juzgado número 2 del Tribunal de Instancia de Picassent le ha impuesto una orden de protección que le prohíbe acercarse a menos de 300 metros de su pareja o mantener cualquier tipo de comunicación con ella.
La medida cautelar se enmarca en un procedimiento por un presunto delito de malos tratos en el ámbito de la violencia machista.
Orden de alejamiento y procedimiento abierto
Según la información publicada por el diario Levante-EMV, la denuncia fue presentada el domingo ante la Guardia Civil por la pareja de Martínez Salvador y ratificada posteriormente en sede judicial el lunes. Tras esa ratificación, el juzgado decidió acordar la orden de alejamiento, una medida habitual en este tipo de procedimientos cuando la autoridad judicial aprecia indicios de riesgo o considera necesario proteger a la persona denunciante mientras se esclarecen los hechos.
En este contexto, el partido Vox ha difundido un comunicado en el que explica que el concejal ha optado por entregar su acta a raíz de los hechos conocidos en las últimas horas y dentro del procedimiento judicial que permanece abierto. La formación subraya que la renuncia se produce una vez que la situación ha adquirido relevancia pública, con el objetivo de aclarar responsabilidades sin interferir en la investigación ni en la actividad política municipal.
No perjudicar el proyecto político
En ese comunicado se indica que la decisión de dejar el acta responde, en palabras de la propia formación, a la voluntad de no perjudicar el proyecto político del partido ni el normal funcionamiento del Ayuntamiento de Montserrat.
Según Vox, el edil ha querido anteponer la responsabilidad institucional y el interés general a su continuidad en el cargo, asumiendo que la apertura de un proceso judicial por violencia machista puede afectar a la imagen del consistorio y de la organización.
Al mismo tiempo, el partido señala que Carlos Martínez ha manifestado su inocencia respecto a los hechos que se le atribuyen y que muestra un respeto absoluto por el proceso judicial en curso.
El concejal expresa también su intención de colaborar plenamente con la justicia para el esclarecimiento de lo ocurrido, lo que implica que será en el juzgado donde se determinen las posibles responsabilidades penales o su absolución una vez se analicen las pruebas y declaraciones.
Con la renuncia al acta y la medida de alejamiento en vigor, el caso queda ahora centrado en el ámbito judicial, mientras el Ayuntamiento de Montserrat deberá abordar la sustitución del concejal dimisionario y Vox reorganizar su representación en el consistorio, a la espera de la resolución definitiva del procedimiento por presuntos malos tratos.




