España deja atrás desde este 16 de abril las medidas de confinamiento de las aves de corral que seguían activas por la influenza aviar. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha acordado levantar las restricciones en todo el territorio nacional después de constatar una evolución favorable del riesgo epidemiológico durante las últimas semanas.
La decisión afecta también a las zonas donde todavía se mantenían limitaciones, como los humedales y determinados municipios considerados de mayor riesgo. De este modo, el desconfinamiento pasa a ser total en todo el país después de una flexibilización parcial que ya había comenzado el pasado 1 de abril.
Aunque desaparece la obligación de mantener las aves encerradas, el ministerio remarca que deben seguir aplicándose medidas de bioseguridad en las explotaciones avícolas. El objetivo es evitar el contacto con aves silvestres y reducir al máximo cualquier posibilidad de contagio. Además, insiste en la importancia de comunicar a los servicios veterinarios oficiales cualquier sospecha de enfermedad, especialmente en aves domésticas.
La mejora del escenario sanitario ha permitido además consolidar la situación comercial del sector. España mantiene desde febrero la consideración de país libre de influenza aviar a efectos de comercio exterior, una circunstancia que evita restricciones para el movimiento de aves y de sus productos tanto dentro del mercado nacional como en el intracomunitario.
Las medidas preventivas frente a la influenza aviar de alta patogenicidad estaban en vigor en todo el territorio nacional desde noviembre de 2025. Entre las principales limitaciones figuraban el confinamiento de las aves en las explotaciones, el refuerzo de la bioseguridad y la prohibición de concentraciones de aves de corral.
Según los datos comunicados por el ministerio, la aplicación de estas restricciones ha contribuido a limitar el impacto de la enfermedad en España. Desde su entrada en vigor solo se han detectado dos focos en granjas de gallinas de la provincia de Lleida, registrados en diciembre de 2025 y enero de 2026, pese al elevado riesgo existente por la circulación del virus en aves silvestres.
El departamento de Agricultura recuerda también que la influenza aviar no se transmite a las personas a través del consumo de carne de ave cocinada, huevos o productos procesados derivados de estos alimentos. No obstante, aconseja evitar el contacto innecesario con aves enfermas o halladas muertas en el campo.




