El Ayuntamiento de València ha aprobado una inversión de 1.545.791,24 euros para mejorar y conectar nuevos pozos a la red de baja presión de agua potable, una actuación con la que busca reforzar el suministro de forma sostenible ante posibles episodios de sequía y escasez de agua. La ejecución correrá a cargo de Emivasa y el plazo previsto para las obras es de 13 meses.
La Junta de Gobierno Local ha dado luz verde este viernes a los precios y al proyecto técnico de una intervención que forma parte de la estrategia municipal para fortalecer la red de baja presión, el tramo final del sistema de abastecimiento encargado de llevar el agua desde los depósitos intermedios hasta viviendas y negocios.
La actuación permitirá incorporar a esta red los pozos de Marxalenes, Rambleta y Polifilo, destinados a riego y baldeo, además de poner en servicio el pozo de Benicalap, de titularidad municipal. Con ello, la ciudad sumará 500.000 metros cúbicos de agua al año, según recoge el acuerdo aprobado.
Esta inversión se enmarca en el plan de renovación y mejora del sistema de abastecimiento de la ciudad. En este contexto, el pleno municipal aprobó el pasado 24 de febrero el Plan anual de inversiones 2026 y el Plan quinquenal de inversiones de abastecimiento 2026-2031 de Emivasa, la empresa mixta encargada del suministro de agua potable en València.
La entidad está participada en un 80 % por Aguas de València (Global Omnium) y en un 20 % por el Ayuntamiento. Con este nuevo proyecto, el consistorio busca incorporar recursos hídricos adicionales para asegurar el abastecimiento y avanzar en una gestión más eficiente y sostenible del agua.




