Dansa València, el festival de danza y artes del movimiento de la Comunitat Valenciana organizado por la Conselleria de Educación, Cultura, Universidades y Empleo e impulsado por el Institut Valencià de Cultura (IVC), mantiene su apuesta por conectar la creación contemporánea con el paisaje a través de recorridos artísticos en entornos naturales. Así, después de organizar su edición pasada en la Vall de Segó, este año traslada su foco a l’Albufera.
El itinerario, programado el sábado 18 de abril, cuenta con la asistencia de la secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso. En él se enmarcan dos intervenciones ‘in situ’ de las artistas Laura Morales y Cristina Reolid en el Port de Catarroja y una representación de Rosa Sanz / Proyecto Cuéntame Otra en el Espai de Creació Algrà.
Algrà es un centro comunitario impulsado por Carla Chillida, Elías Taño, Irene Fornés y Florian Gründe dedicado al desarrollo de propuestas artísticas y residencias que tienen que ver con las artes escénicas, la defensa del territorio, las artes gráficas y la función social del arte.
Los cuerpos oprimidos de las hijas de Bernarda Alba se hacen danza
Uno de los estrenos de esta 39 edición del festival es el de ‘Las hijas de Bernarda’ de Taiat Dansa en el Teatre Martín i Soler. La secretaria autonómica de Cultura asiste también al estreno de esta producción, impulsada conjuntamente por Les Arts y Dansa València, en la que se aborda el clásico de Federico García Lorca desde un rigor contemporáneo.
La propuesta sitúa al público en una posición de ‘voyeur’ del trágico encierro de las cinco hijas de Bernarda Alba. Con un dispositivo escénico donde las intérpretes representan la constricción del texto de Lorca, la obra cuenta con la colaboración de la cineasta Paula Ortiz, quien ha aportado textos originales basados en la obra.
Las cinco hijas son interpretadas por siete bailarinas-intérpretes: Lara Misó, Julia Cambra, Irene de la Rosa, Mariona Jaume Camps, Eila Vals, Wilma Puentes y Celia Sandoya. En esta versión, Bernarda Alba no aparece físicamente en escena, sino que se manifiesta a través de los elementos artísticos. La música con la que se la representa será interpretada en directo por Caldo (guitarra eléctrica, voz y sintetizadores), el bajista Miguel Villanueva y la soprano Èlia Casanova, especializada en música barroca y antigua.
La multidisciplina de Richard Mascherin y el ritual de Ester Gutín
La programación de la jornada se completa con otras dos propuestas: En La Mutant, Richard Mascherin estrena ‘Imperfecto imposible’, donde el creador canario, cuya formación hibrida la danza con la performance, la fotografía y el cine, despliega una fusión de lenguaje expresionista y cinematográfico.
Por su parte, el TEM acoge ‘Quiso negro’, de la coreógrafa catalana Ester Guntín. La pieza, distinguida con el Premio Max 2025 y el Premio de Danza Institut del Teatre 2023, rescata el fenómeno del tarantismo, un ritual nacido en el sur de Italia en la Edad Media que cree en la picadura simbólica de una araña y la realización de una práctica coreográfico y musical para expulsar el veneno del cuerpo de la persona afectada.




