El Sistema de Información Poblacional (SIP) y la aplicación móvil GVA+Salut permanecerán fuera de servicio entre las 00:00 y las 08:30 horas del próximo sábado debido a una actualización programada de los sistemas informáticos de la Conselleria de Sanidad. Esta intervención se plantea como una parada técnica preventiva con el objetivo de reforzar la estabilidad, la seguridad y el rendimiento de las aplicaciones que dan soporte a la asistencia sanitaria diaria.
Durante ese tramo horario varias herramientas digitales no estarán operativas, tanto las dirigidas a la ciudadanía como las empleadas a nivel interno por los profesionales sanitarios.
Entre las más relevantes se encuentran el propio SIP, que centraliza los datos básicos de identificación sanitaria de los usuarios, y la app GVA+Salut, utilizada habitualmente para gestiones como la consulta de citas, el acceso a información clínica o la comunicación con los servicios de salud. Junto a estas, también se verán interrumpidos otros sistemas de uso profesional que dependen de la misma infraestructura tecnológica.
Sanidad ha subrayado que la actividad asistencial no se verá afectada durante la ventana de mantenimiento. Todos los centros sanitarios disponen de procedimientos de contingencia diseñados para situaciones en las que las aplicaciones informáticas se encuentran temporalmente inactivas.
Estos protocolos permiten continuar la atención a los pacientes con normalidad, recurriendo a circuitos alternativos y al registro manual de la información mientras dure la parada, para integrarla posteriormente en los sistemas habituales una vez restablecido el servicio.
Coordinacion con los departamentos de salud
Según ha trasladado la Conselleria, todos los departamentos de salud han sido informados con antelación de esta parada técnica planificada y del listado de aplicaciones que permanecerán inoperativas durante el intervalo previsto. Con este aviso previo se busca que cada servicio asistencial pueda preparar de forma ordenada los recursos necesarios y activar el procedimiento de contingencia que corresponda en función de su actividad concreta.
La planificación previa permite que la actualización se lleve a cabo en un horario de menor demanda, reduciendo el impacto sobre los usuarios y facilitando que los equipos profesionales adapten su organización interna. Una vez completada la intervención, se espera que los sistemas recuperen su funcionamiento habitual con mejoras en la capacidad de respuesta, una mayor protección frente a incidencias y un entorno más estable tanto para pacientes como para profesionales.


