El debate sobre la vivienda ha vuelto a encenderse en Les Corts tras la derogación en el Congreso del decreto ley que prorrogaba contratos de alquiler y limitaba la subida de rentas. La votación, que salió adelante por la mayoría de PP, Vox y Junts y la abstención del PNV, ha abierto un nuevo frente político entre los partidos valencianos.
El decreto tumbado permitía prorrogar durante dos años los contratos de alquiler que vencían entre el 21 de marzo de 2026 y el 31 de diciembre de 2027, y fijaba un tope del 2 % a las actualizaciones anuales de la renta. La caída de esta norma supone que los contratos afectados vuelven a quedar sujetos a las condiciones que se pacten entre propietarios e inquilinos, sin ese límite adicional a las subidas.
Críticas cruzadas por el decreto de vivienda
Los síndics de las distintas formaciones han ofrecido visiones contrapuestas sobre las consecuencias de la votación y sobre la forma de gobernar en materia de vivienda.
PP: Fernando Pastor carga contra el Gobierno central
El síndic del PP, Fernando Pastor, ha cargado contra el Gobierno central y ha calificado de patético que no controle absolutamente nada de lo que ocurre en el Congreso y pierda muchísimos decretos, entre ellos el de la prórroga de los alquileres. A su juicio, el PSOE tiene una forma de gobernar que define como extravagante y que, según ha afirmado, no trae nada bueno a los ciudadanos.
Pastor ha asegurado además que se está en la recta final de un Gobierno de una decadencia que no se había visto en la vida en democracia, subrayando que la sucesión de derrotas parlamentarias es, en su opinión, una muestra de esa situación.
PSPV: José Muñoz critica el rechazo del PP y Vox
Frente a este planteamiento, el PSPV ha centrado sus reproches en el sentido del voto del PP. Su síndic, José Muñoz, ha lamentado que el rechazo de los populares y de Vox al decreto conlleve, según sus cálculos, que 2.600.000 españoles verán como el propietario les va a poder subir de manera exponencial el alquiler.
Muñoz interpreta que la desaparición del límite del 2 % abre la puerta a incrementos mucho mayores en los recibos mensuales para quienes tenían previsto acogerse a la prórroga.
Muñoz ha insistido en que para él el problema no es quién estaba o quién no estaba en la votación, en referencia a la ausencia de ministros del Gobierno el día en que se debatió el decreto. Ha recalcado que lo importante es el día después de la votación, cuando hay gente que hoy se enfrenta a una situación crítica por culpa del PP y Vox. Con esta idea ha querido subrayar que, más allá de la polémica por las ausencias, las consecuencias recaen sobre los inquilinos que pierden la protección diseñada por el decreto.
Compromís: Joan Baldoví defiende la tranquilidad que daba la norma
En una línea similar de crítica a la derogación, el síndic de Compromís, Joan Baldoví, ha defendido que la norma iba a permitir a la gente tener un poquito de tranquilidad a la hora de vivir. Según su valoración, la posibilidad de prorrogar los contratos y el límite a las subidas daba cierta estabilidad a los hogares que temen un incremento brusco de su alquiler.
Baldoví ha lamentado además que no asistiera a la votación ningún ministro a pesar de que, en sus palabras, se estaba tratando el principal problema para los ciudadanos. Para el dirigente de Compromís, esta ausencia supone una desconsideración hacia quienes viven con preocupación el encarecimiento de la vivienda.
Vox: José María Llanos sostiene que el decreto entromete en el mercado
Desde Vox, su síndic en Les Corts, José María Llanos, ha defendido la decisión de votar en contra del decreto. Ha argumentado que el Gobierno pretende entrometerse en el mercado y provocar una confrontación entre las partes de un negocio, en referencia a la relación entre propietarios e inquilinos. Llanos sostiene que medidas como el control de precios o las prórrogas forzadas distorsionan el funcionamiento del alquiler y trasladan el problema en lugar de resolverlo.
Como alternativa, el portavoz de Vox ha reiterado que, en su opinión, la solución al problema de la vivienda pasa por liberalizar suelo y construir vivienda. Con esta posición, su grupo apuesta por aumentar la oferta de inmuebles para alquilar o comprar, defendiendo que un mercado más amplio contribuiría a moderar los precios sin necesidad de imponer límites administrativos a las rentas.
En conjunto, las reacciones en Les Corts ponen de manifiesto dos visiones muy distintas sobre cómo abordar la crisis de vivienda: de un lado, quienes consideran necesarias regulaciones específicas para proteger a los inquilinos y dar estabilidad a los contratos; y de otro, quienes confían en que el mercado y el aumento de la oferta resuelvan las tensiones en los precios del alquiler sin intervención directa del Gobierno central.


