La Diputación de València ha iniciado la reparación de emergencia del depósito de agua potable de Atzeneta d’Albaida, una actuación que permitirá garantizar el suministro en verano y en periodos de déficit hídrico, además de mejorar la calidad del servicio en los municipios de Bufali, Montaverner, El Palomar y el polígono industrial de la localidad.
El proyecto, ejecutado por la empresa pública Egevasa, cuenta con un presupuesto cercano a 400.000 euros y un plazo estimado de seis meses. Según explica la vicepresidenta provincial y responsable de la entidad, Natàlia Enguix, los trabajos se han puesto en marcha sin interrumpir el abastecimiento, gracias a la instalación de un bypass provisional que permite mantener el suministro mientras se vacía el depósito.
Enguix ha subrayado que «el agua potable es un servicio esencial para las personas y también para la industria y el proceso productivo», y ha defendido que esta intervención responde a una situación que requería una actuación inmediata.
Actuación de emergencia para garantizar el suministro
La responsable provincial ha señalado que la reparación del depósito constituye «el ejemplo de que las instituciones públicas deben ofrecer medidas excepcionales ante situaciones excepcionales que afectan a servicios básicos». En este sentido, ha insistido en la necesidad de adoptar soluciones ágiles ante problemas que comprometen infraestructuras esenciales.
Durante la visita a las instalaciones, en la que han participado representantes municipales y de la mancomunidad, se ha destacado la coordinación entre administraciones para ejecutar la actuación. Los trabajos han sido impulsados por la Diputación a través del servicio del Ciclo del Agua y Egevasa, en colaboración con los ayuntamientos implicados y la Mancomunidad de la Vall d’Albaida.
Colaboración institucional ante el riesgo de escasez
Desde la Mancomunidad, su presidente ha valorado positivamente la cooperación entre instituciones, que ha permitido actuar con rapidez para evitar problemas de escasez y salubridad, además de mejorar la eficiencia energética de la infraestructura.
Los alcaldes de los municipios implicados han coincidido en destacar la urgencia de la intervención. Según explican, la detección de filtraciones por parte de Sanidad había puesto en riesgo tanto el suministro como la calidad del agua. En este contexto, han puesto en valor la respuesta conjunta para garantizar un servicio básico del que dependen tanto la población como la actividad industrial.
Rehabilitación estructural y modernización del sistema
Los trabajos incluyen una rehabilitación estructural completa del depósito, con el saneamiento de armaduras afectadas por la corrosión y la regeneración del hormigón para reforzar la seguridad de la infraestructura. También se llevará a cabo la impermeabilización interior y el sellado de juntas para asegurar la estanqueidad del sistema.
En paralelo, el proyecto contempla la instalación de sistemas de ventilación en la cubierta para evitar condensaciones, así como la modernización del pozo mediante la sustitución de la bomba por un equipo de alta eficiencia energética que optimice el consumo eléctrico.
La actuación se completa con la adecuación de las instalaciones eléctricas a la normativa vigente y la mejora de la seguridad en los accesos mediante nuevos elementos de protección. Según detallan desde Egevasa, las primeras pruebas de funcionamiento realizadas han ofrecido resultados satisfactorios, lo que permitirá avanzar en las siguientes fases de la intervención.


