El presidente de la patronal hotelera valenciana Hosbec, Fede Fuster, ha insistido en que la tasa turística no es la solución a los problemas de saturación en los destinos ni una vía eficaz para financiar los servicios públicos que soportan la actividad turística. La ha definido como un impuesto a las vacaciones y ha subrayado que se trata de un recargo que se aplica directamente al turista sin atacar el origen de los desequilibrios que sufren los territorios receptores.
Fuster ha realizado estas declaraciones durante el acto institucional posterior a la asamblea anual de Hosbec, celebrada en el aeropuerto Alicante-Elche Miguel Hernández, en el que ha intervenido ante representantes del sector y cargos públicos. Según ha defendido, la tasa turística no mejora la convivencia en los destinos, no reduce la saturación en los puntos con mayor presión de visitantes y tampoco garantiza que los recursos recaudados se traduzcan en mejores servicios públicos para residentes y visitantes.
“No es ni el problema ni la solución”
Para Fuster, la tasa turística no mejora la convivencia, no reduce la saturación y no financia de forma suficiente los servicios públicos, por lo que no es ni el problema ni la solución. A su juicio, el verdadero debate debe centrarse en la financiación y no en la simple recaudación, porque entiende que cargar más al turista no corrige la infrafinanciación estructural que arrastra la Comunitat Valenciana.
Reclamo de financiación e infraestructuras
El presidente de Hosbec ha aprovechado su intervención para reclamar a las instituciones que las inversiones públicas estén a la altura del esfuerzo que realizan las empresas privadas del sector hotelero y turístico, al que ha descrito como decisivo en el producto interior bruto de la Comunitat Valenciana. Ha recordado que los hoteles y alojamientos realizan inversiones constantes en renovación, calidad y sostenibilidad, y ha pedido que ese compromiso tenga reflejo en infraestructuras y servicios.
Fuster ha criticado con dureza el actual sistema de financiación autonómica, al considerar que la Comunitat Valenciana aporta recursos al Estado por encima de lo que recibe después. Según ha señalado, la falta de una financiación adecuada limita la capacidad de las administraciones valencianas para responder a la demanda de servicios generada por el turismo y para acometer mejoras que permitan gestionar mejor la afluencia de visitantes.
En este contexto, ha vuelto a insistir en la necesidad de completar el Corredor Mediterráneo, infraestructura ferroviaria que el sector ve como estratégica para mejorar la competitividad y la movilidad. También ha reclamado ampliaciones en los aeropuertos de Alicante y Valencia, así como en el de Castellón, al considerar que la capacidad actual puede convertirse en un freno para seguir atrayendo turistas en determinadas temporadas y para avanzar en la desestacionalización del turismo a lo largo del año.
Fuster ha planteado que unas mejores conexiones ferroviarias y aéreas no solo facilitan la llegada de turistas de distintos mercados, sino que también permiten repartir mejor los flujos de viajeros, reduciendo picos de saturación y favoreciendo que el impacto económico se extienda en el tiempo y en el territorio.
Control de las viviendas turísticas y gestion de la capacidad
El presidente de Hosbec ha reclamado a los ayuntamientos que soliciten las competencias para la inspección, sanción y recaudación vinculadas a las viviendas turísticas. En su opinión, cualquier municipio turístico debería contar con estas herramientas para poder ordenar la oferta de alojamientos, perseguir la actividad irregular y garantizar que este tipo de alojamientos contribuyen de forma justa a los costes que generan en servicios e infraestructuras.
Fuster ha defendido que un control más efectivo de las viviendas turísticas permitiría reducir tensiones en los barrios, mejorar la convivencia con los residentes y evitar situaciones en las que una parte del sector se beneficia de la demanda turística sin asumir las mismas obligaciones que los establecimientos reglados.
Durante su discurso, el responsable de Hosbec ha puesto en valor el crecimiento del turismo en la Comunitat Valenciana, tanto a partir de los datos ya consolidados como de las previsiones de los próximos meses. Ha destacado la apertura y consolidación de mercados emisores como Reino Unido e Italia, que siguen mostrando interés por el destino. Al mismo tiempo, ha reconocido que el mercado francés evidencia signos de fatiga, algo que ha considerado necesario analizar con detalle para entender las causas y reaccionar a tiempo mediante ajustes en la promoción y la oferta.
Fuster ha descrito 2025 como un año clave que, según sus palabras, ha dicho adiós a la dictadura del volumen y ha abrazado al valor. Ha explicado que el sector está apostando por modelos que priorizan el ingreso por turista y la calidad de la experiencia frente al aumento constante de visitantes. En este escenario, ha alertado sobre el riesgo de morir de éxito y ha valorado la gestión de la capacidad como una herramienta fundamental para equilibrar la rentabilidad del turismo con la sostenibilidad social y territorial.
En su intervención ha insistido en que la capacidad turística, en realidad, no ha cambiado tanto, pero sí la forma en la que se gestiona. Ha apuntado que el reto para los próximos años será consolidar un turismo que genere más valor añadido con un crecimiento controlado, apoyado en infraestructuras adecuadas, una financiación justa y una regulación que trate en igualdad a todos los tipos de alojamiento.



