Dos agentes medioambientales de la Generalitat que ejercen en la provincia de Valencia declararon como testigos en el juzgado de Catarroja que investiga la gestión de la dana del 29 de octubre de 2024 y confirmaron que aquel día no fueron movilizados para realizar tareas de vigilancia de cauces ni para ningún otro cometido relacionado con el episodio de lluvias.
Declaración del jefe comarcal en Ademuz
El primero de los testigos explicó que lleva 37 años en el cuerpo y que actualmente ocupa el puesto de jefe comarcal en Ademuz. Relató que durante la jornada de la DANA permaneció pendiente del teléfono en todo momento, a la espera de posibles instrucciones de Emergencias, y que le sorprendió que no se activara a los agentes desde el inicio del episodio de fuertes precipitaciones.
Según su declaración, hacia las 13:40 horas observó la inundación de una rambla en el término de Ademuz y grabó varios vídeos para dejar constancia de la situación. Esas imágenes las envió a su central, que a continuación las remitió al servicio 112. Con este procedimiento, el agente trató de informar de manera inmediata de la evolución de la crecida, pese a no haber recibido un aviso previo de movilización.
Tras la dana, ya al día siguiente, 30 de octubre, este agente sí fue contactado para que se pusiera a disposición de la Agencia Valenciana de Emergencias. Indicó además que, en episodios posteriores de lluvias intensas, el protocolo ha sido distinto y los agentes medioambientales han sido requeridos desde el inicio para colaborar en las labores de seguimiento y coordinación.
Fotos sobre la presa de Buseo en Sot de Chera
El segundo agente que declaró ante el juzgado reside en Sot de Chera y también se encontraba en su zona de trabajo el día de la dana. Contó que, alrededor de las 16:00 horas, tomó fotografías del estado de la presa de Buseo, una infraestructura clave para el control del caudal en la zona, con el objetivo de documentar la situación de embalse y el nivel de agua durante las lluvias.
Este testigo coincidió con su compañero en que, de haber sido movilizados por Emergencias, habrían acudido inmediatamente, del mismo modo que sucede cuando se les requiere para colaborar en un incendio forestal u otros incidentes. Ambos insistieron en que su disposición a participar en las tareas de vigilancia y prevención era total, aunque en esta ocasión no recibieron instrucciones directas.
Ausencia de aviso oficial y conocimiento por medios
Los dos agentes también aseguraron que no les llegó ningún aviso oficial por la alerta hidrológica asociada a la dana. Explicaron que tuvieron conocimiento de la existencia de esa alerta a través de los medios de comunicación, lo que refuerza su sensación de falta de coordinación y de ausencia de comunicación interna durante el episodio de lluvias intensas.


