Más de 1.300 jóvenes han obtenido un aval del Institut Valencià de Finances (IVF) en los primeros cuatro meses de 2026 para comprar su primera vivienda en la Comunitat Valenciana, consolidando este programa como una vía clave para facilitar el acceso a la propiedad a quienes tienen más dificultades para reunir el ahorro inicial.
Según los datos de la Generalitat, se han aprobado 920 avales en este periodo, lo que ha facilitado la concesión de financiación de hasta el 100 % del valor de la vivienda. Esta cobertura permite que las entidades financieras concedan hipotecas completas, de manera que los compradores no tengan que aportar una entrada elevada, uno de los principales obstáculos para la juventud a la hora de adquirir una casa.
En conjunto, estos avales han permitido movilizar cerca de 124 millones de euros en financiación hipotecaria, asociados a la compra de viviendas por un valor global superior a los 130 millones de euros. Las cifras ponen de manifiesto el efecto tractor del programa sobre el mercado residencial, ya que cada euro avalado multiplica su impacto en forma de inversión inmobiliaria y actividad económica vinculada, como reformas, servicios o suministros.
Desde la puesta en marcha del programa de avales en 2024, un total de 3.842 personas se han beneficiado de esta medida para acceder a su primera vivienda en la Comunitat Valenciana. Este volumen acumulado refuerza la idea de que el instrumento se ha convertido en una herramienta estable para apoyar a los compradores primerizos, especialmente a los más jóvenes, que suelen contar con menos estabilidad laboral y capacidad de ahorro.
Impacto de la segunda convocatoria de avales
Entre las dos convocatorias del programa, la Generalitat indica que se han movilizado más de 307 millones de euros en financiación hipotecaria, vinculados a la adquisición de viviendas por un importe superior a los 331 millones de euros. Esta relación entre importe avalado e inversión total refleja el efecto palanca de la iniciativa, que convierte los recursos públicos en un mayor volumen de crédito privado y compraventas.
En el primer cuatrimestre de 2026 ya se ha superado el importe total de los avales concedidos en la primera convocatoria. Para esta segunda fase, correspondiente a 2026, la dotación económica del programa se incrementó un 50 %, hasta alcanzar los 30 millones de euros. Este refuerzo presupuestario responde al uso intensivo del programa en sus inicios y al interés generado entre los potenciales beneficiarios.
La principal novedad de esta nueva convocatoria reside en que la Generalitat ha pasado de avalar hasta el 15 % del precio de la vivienda a poder cubrir hasta el 20 %. Con esta mejora, los beneficiarios pueden acceder a préstamos bancarios que alcanzan el 100 % del valor del inmueble, lo que reduce al mínimo la necesidad de aportar fondos propios y facilita que quienes tienen ingresos pero poco ahorro puedan adquirir su primera casa.
Además, se ha ampliado el precio máximo de los inmuebles que pueden acogerse a estas ayudas, que pasa de 277.000 a 311.000 euros. Este ajuste busca adaptarse a la evolución de los precios del mercado residencial y evitar que la subida del coste de la vivienda deje fuera del programa a unidades familiares que, por nivel de renta, cumplen los requisitos pero se encuentran con precios superiores a los inicialmente fijados.
Con estas condiciones, en el primer cuatrimestre de 2026 se han concedido avales por valor de 19,4 millones de euros, una cifra que ya supera el importe total de las garantías aprobadas en todo 2025, que ascendió a 18,3 millones. La comparación muestra un crecimiento significativo del uso del programa y su consolidación entre las personas jóvenes que desean comprar su primera vivienda.
La Generalitat interpreta este incremento como la confirmación de que el programa responde a una necesidad real de la sociedad. El acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la población, y especialmente de la juventud, que a menudo encuentra serias dificultades para ahorrar la entrada que exigen las entidades financieras a falta de avales públicos o familiares.
Desde el Consell se subraya que los buenos resultados actuales están vinculados a la experiencia acumulada por el IVF tras el lanzamiento de las convocatorias de 2024 y 2026. A partir de esa trayectoria se han introducido mejoras técnicas y organizativas, adaptando las condiciones del programa a la evolución del mercado y a las necesidades detectadas entre los solicitantes.
Entre los cambios aplicados destacan la agilización de la tramitación y la mejora de los procesos internos del organismo financiero, lo que ha permitido ofrecer una atención más eficaz y reducir los tiempos de respuesta. Esta mayor rapidez resulta clave en las operaciones de compraventa, donde los plazos para cerrar una hipoteca suelen ser ajustados y cualquier demora puede poner en riesgo la operación.
El Consell sostiene que haber superado en tan poco tiempo el volumen de garantías de todo un año demuestra el impacto positivo del instrumento. A su juicio, estas cifras ponen de relieve que el programa de avales está contribuyendo a acelerar el acceso a la vivienda para los jóvenes y a minimizar uno de los principales problemas de la sociedad actual, al tiempo que refuerza la idea de que la administración autonómica cuenta con un plan específico que está empezando a dar resultados visibles en forma de más hipotecas concedidas y más primeras viviendas compradas.


