Pilar Bernabé ha lanzado públicamente su candidatura a la alcaldía de València con el mensaje de que no quiere otra cosa más que ser alcaldesa de la ciudad y de que su forma de hacer política se basará en escuchar y conversar con la ciudadanía para construir una València mejor. Ante simpatizantes y vecinos, ha insistido en que necesita a todos y a todas para impulsar un proyecto colectivo.
El acto, celebrado bajo el lema ‘Serà València. Serà Pilar‘, se ha enmarcado en el arranque de su campaña hacia las próximas elecciones municipales, cuando falta un año para la cita con las urnas. La jornada ha comenzado con un almuerzo en el Parc de l’Hort de Senabre junto a vecinos y vecinas de Patraix, el barrio en el que Bernabé ha crecido y donde ha reivindicado sus raíces, su identidad valenciana y su cercanía. Ese vínculo lo ha ejemplificado con el bocadillo que lleva su nombre, el ‘pilarín’, que se ha convertido en una seña de identidad popular y simboliza, según ha trasladado, la familiaridad y proximidad que quiere mantener con la gente.
Prioridad para los barrios y la educación publica
Bernabé ha explicado que quería dar este pistoletazo de salida en su propio barrio y rodeada de amigos y amigas porque considera que la prioridad de la próxima alcaldesa debe ser la prioridad vecinal, y no una política que señala o rechaza a la gente. Ha presentado así una propuesta de gobierno centrada en los barrios, en las necesidades cotidianas de quienes viven en ellos y en la participación de la ciudadanía en las decisiones municipales.
En el evento ha estado acompañada por la secretaria general del PSPV-PSOE, Diana Morant, y por el alcalde de Vigo, Abel Caballero, referencias socialistas que han reforzado el respaldo político a su candidatura. Bernabé ha agradecido la presencia de Morant, a quien ha descrito como próxima presidenta de la Generalitat Valenciana y amiga, y ha elogiado a Caballero, al que ha definido como el alcalde de España porque, en su opinión, es un ejemplo de cómo hacer brillar a una ciudad. Con estas menciones ha querido destacar que su proyecto para València se mira en modelos de gestión municipal que combinan proyección exterior y atención a lo cotidiano.
Al inicio del acto, las dirigentes socialistas han aprovechado para recordar la huelga indefinida que mantienen los docentes en la Comunitat Valenciana. Morant ha criticado la gestión del conflicto por parte del conseller de Educación, al que ha aludido irónicamente, y ha rechazado que se culpe al profesorado de la situación. Según ha denunciado, responsabilizar a los docentes y presentarlos como vagos es una forma de ocultar los recortes de plantillas que, sostiene, rompen lo pactado con el anterior gobierno autonómico.
En esta línea, Morant ha asegurado que el president de la Generalitat debe asumir su responsabilidad y solucionar una crisis que, a su juicio, ha sido generada por su propio ejecutivo. Ha reclamado que haga su trabajo y que deje de hacerlo a escondidas, denunciando que bajo la cobertura de su partido se esté insultando a los profesores en lugar de buscar un acuerdo. De este modo, las dirigentes socialistas han vinculado la defensa de la educación pública con la forma de gobernar y de afrontar los conflictos sociales.
La delegada del Gobierno ha denunciado por su parte que el profesorado está siendo atacado por el PP mientras lucha por los derechos de los hijos e hijas del conjunto de la ciudadanía, con el objetivo de garantizar una educación pública de calidad. Como gesto simbólico, ha obsequiado a Abel Caballero con la camiseta verde que identifica el movimiento en defensa de la escuela pública y de la huelga docente. El público ha respondido con un aplauso dedicado a todos los profesores y ha coreado consignas a favor de la educación pública, subrayando el carácter reivindicativo del acto.
Proyecto de ciudad abierta y diversa
En la parte central de su intervención, Bernabé ha insistido en que su objetivo es convertir València en una ciudad abierta, diversa y plural, una ciudad que vuelva a pertenecer a su gente y a sus barrios. Ha contrapuesto este modelo a la gestión de la actual alcaldesa, a la que ha reprochado que incluso haya cambiado el nombre de la ciudad y haya cerrado su acento. Con esa crítica ha querido ilustrar lo que considera una política que se aleja de la identidad y de la pluralidad de València. Frente a ello, ha afirmado que, cuando llegue ella a la alcaldía, volverá a abrir la ciudad.
El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha respaldado esta visión y ha calificado a Bernabé como un cañón político que tiene lo más importante que hay que tener: querer a la ciudad. La ha definido como una candidata ganadora que transmite poderío y cercanía, y ha recordado su presencia durante la tragedia de la dana y en los días posteriores como ejemplo de compromiso con las personas afectadas. Con estas palabras ha buscado reforzar la idea de que la candidata combina capacidad de gestión y sensibilidad ante los problemas ciudadanos.
Para cerrar el acto, Bernabé ha contrapuesto su forma de hacer política a la de quienes, según ha descrito, se dedican a odiar. Frente a ello, ha prometido que se dedicará a pilarear, un término con el que ha definido estar cerca, sostener y acompañar. Con este juego de palabras ha querido resumir un estilo de liderazgo basado en la proximidad, la empatía y el apoyo continuo. Además, ha subrayado que València necesita que dos mujeres, ella y Diana Morant, estén al frente de una sociedad con futuro, proyectando una imagen de renovación y de liderazgo femenino para las próximas etapas institucionales.



