El Ayuntamiento de Torrent ha retirado durante el primer cuatrimestre de 2026 más de 588 toneladas de residuos de distinta tipología, entre ellos escombros, restos de poda y residuos voluminosos, dentro de las labores de limpieza y eliminación de vertidos incontrolados desarrolladas en distintos puntos del término municipal.









Desde el consistorio destacan que esta cifra refleja el importante esfuerzo técnico, humano y económico que se está realizando para mantener limpia la ciudad, especialmente en urbanizaciones, zonas diseminadas y áreas de aportación donde se registran acumulaciones frecuentes de residuos.
La alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, ha afirmado que «estas cifras reflejan el enorme esfuerzo que está realizando diariamente el Ayuntamiento para mantener limpia la ciudad y responder con rapidez a los problemas que se generan en diferentes zonas del municipio». Además, ha señalado que «Torrent está destinando importantes recursos humanos, técnicos y económicos para actuar frente a los vertidos y mejorar la limpieza en todos los barrios y urbanizaciones».
Folgado también ha apelado al civismo ciudadano y ha advertido de que «este trabajo debe ir acompañado de responsabilidad y civismo, porque no es justo que unos pocos deterioren la imagen de la ciudad y generen un problema que acabamos pagando entre todos los vecinos».
Refuerzo de medios y actuación sobre puntos críticos
El Ayuntamiento lleva desarrollando durante el actual mandato una estrategia específica para mejorar la gestión de residuos y actuar sobre los denominados “puntos negros”, especialmente en aquellas zonas donde los vertidos ilegales presentan una mayor complejidad.
Durante 2026 se ha reorganizado el servicio con un enfoque más técnico basado en la identificación de puntos críticos y actuaciones focalizadas para optimizar los tiempos de retirada y mejorar la capacidad de respuesta.
Además, se ha reforzado la maquinaria destinada a estas tareas mediante retroexcavadoras, dos camiones tipo ampliroll y dos camiones con pulpo para agilizar la retirada de enseres, restos de poda y residuos abandonados fuera de los circuitos ordinarios.
El consistorio también explica que las nuevas exigencias de las plantas de tratamiento obligan ahora a realizar trabajos previos de clasificación y separación de residuos antes de su traslado, lo que implica una mayor dedicación de medios humanos y técnicos.
Vigilancia policial y sanciones de hasta 2.000 euros
Paralelamente al refuerzo del servicio de limpieza, el Ayuntamiento ha intensificado las actuaciones de vigilancia y control frente a los vertidos ilegales.
Según explican desde el consistorio, la Policía Local y el área de Medio Ambiente han tramitado denuncias contra empresas y particulares por abandonar escombros, muebles, restos de obra, podas y otros residuos fuera de los canales autorizados.
Las investigaciones han permitido identificar a infractores gracias al uso de cámaras conectadas al CISEM, drones, seguimiento policial y colaboración vecinal.
Entre las zonas donde se han detectado vertidos ilegales figuran puntos como Camino de la Pardala, calle Albaida, la CV-405 sentido Montserrat o distintas áreas de contenedores y zonas diseminadas del municipio.
Asimismo, el Ayuntamiento ha instalado nueva señalética informativa y disuasoria en áreas especialmente sensibles, recordando la prohibición de abandonar residuos y advirtiendo de sanciones que pueden alcanzar los 2.000 euros.
El concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, José Gozalvo, ha asegurado que «vamos a seguir incrementando todos los mecanismos de vigilancia y control, junto a la delegación de seguridad ciudadana, porque no podemos permitir que unos pocos perjudiquen el trabajo diario que se está realizando en toda la ciudad».
Llamamiento al civismo ciudadano
El equipo de gobierno insiste en que mantener limpia la ciudad es una responsabilidad compartida entre la administración y la ciudadanía.
Desde el Ayuntamiento recuerdan que existen servicios específicos para la retirada de enseres, podas y residuos voluminosos y subrayan que abandonar residuos en la vía pública no solo constituye una infracción sancionable, sino que además deteriora el entorno urbano y obliga a destinar recursos extraordinarios a labores de limpieza.



