Julio deja 234 muertes por calor en la Comunitat Valenciana dentro de las 2.036 registradas en España

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El sistema MoMo ha estimado 2.036 muertes vinculadas al calor en España durante julio, 234 de ellas en la Comunitat Valenciana, en un mes marcado por cuatro olas de calor y temperaturas extremas.

El mes de julio ha cerrado con una estimación de 2.036 muertes atribuibles a causas relacionadas con las altas temperaturas en toda España, de las cuales 234 corresponden a la Comunitat Valenciana, según los últimos datos provisionales del sistema español de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo).

Este balance llega tras el final de la cuarta ola de calor del año, que, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), ha abarcado del 29 al 31 de julio y ha dejado 183 muertes vinculadas al calor en el conjunto del país, 14 de ellas en la Comunitat Valenciana.

MoMo es una herramienta estadística que ha desarrollado la Unidad de Vigilancia de la Mortalidad diaria del Centro Nacional de Epidemiología (CNE), dependiente del Instituto de Salud Carlos III. El sistema no recoge defunciones individuales, sino que realiza una proyección estadística cruzando los datos de temperatura con la mortalidad diaria observada y la mortalidad esperada para ese periodo. La diferencia entre ambas se conoce como ‘sobremortalidad’.

Las altas temperaturas afectan sobre todo a las personas más vulnerables. Entre ellas se incluyen mayores, pacientes con patologías crónicas o colectivos con peor salud de base. En estos grupos, el calor extremo puede agravar enfermedades previas y desencadenar complicaciones que, en los casos más graves, derivan en fallecimientos.

Durante esta cuarta ola de calor, la mayor ‘sobremortalidad’ se ha registrado el 31 de julio, cuando MoMo ha estimado 67 muertes en un solo día. Estos datos son todavía preliminares, por lo que el sistema necesita alrededor de una semana para consolidarlos y hacerlos más estables.

El 30 de julio la cifra provisional de fallecidos atribuibles al calor se ha situado en 65 personas, mientras que el 29 de julio se han contabilizado 51. Estos tres días han concentrado el impacto más intenso de la última ola de calor de julio.

Otras olas de calor en julio también han tenido un efecto notable en la mortalidad. Según MoMo, la tercera ola, registrada del 21 al 23 de julio y cuyos datos ya son firmes, ha dejado 138 muertes atribuibles a las altas temperaturas. Además, la segunda ola, que se produjo entre el 5 y el 9 de julio, ha causado 454 fallecimientos.

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La AEMET ha explicado que la cuarta ola de calor ha concluido este viernes, cuando se han alcanzado temperaturas de entre 40 y 42 grados en el sureste peninsular y en la cuenca del Guadalquivir. Este tipo de registros, muy por encima de la media estival, incrementa el riesgo para la salud y la demanda asistencial.

En la Comunitat Valenciana, los datos preliminares de MoMo señalan varios días críticos durante julio. El 10 de julio se han estimado 22 fallecimientos atribuibles al calor, el 9 de julio 20 y el 11 de julio 19. También han destacado el 12 de julio, con 17 muertes, el 13 de julio con 15, el 14 de julio con 13, el 15 de julio con 10 y el 26 de julio con 8 defunciones relacionadas con las altas temperaturas.

Evolución de las temperaturas y riesgo ambiental

Tras el intenso episodio de calor, la AEMET prevé un alivio térmico progresivo durante el primer fin de semana de agosto. Para este sábado se espera un descenso de las temperaturas en el área mediterránea, que incluye la Comunitat Valenciana, mientras que en el resto del país las máximas se mantendrán sin cambios o registrarán ligeros ascensos.

El domingo y el lunes las temperaturas bajarán de forma más generalizada. Pese a ello, el organismo meteorológico recuerda que el ambiente seguirá siendo cálido. En sus redes sociales, la agencia ha señalado que ‘seguirá haciendo calor, pero ya no será extremo, sino con valores más propios de la época’.

No obstante, la bajada de temperaturas prevista no implica una reducción inmediata de otros riesgos asociados al calor acumulado. La AEMET ha advertido de que el peligro de incendios forestales continuará en ‘valores muy altos o extremos‘ en la mayor parte de España. Esta situación se relaciona con la sequedad de la vegetación tras semanas de altas temperaturas y con la posible aparición de vientos que favorecen la propagación del fuego.

En este contexto, las autoridades de protección civil y emergencias suelen insistir en la necesidad de extremar las precauciones en zonas forestales. Además, recomiendan seguir las indicaciones ante olas de calor, especialmente para personas mayores, enfermos crónicos, menores y trabajadores expuestos al sol, con el objetivo de reducir el impacto sanitario de futuros episodios de temperaturas extremas.