Rafa Mir afronta este jueves un juicio por agresión sexual con petición de más de diez años de cárcel

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El jugador niega haber cometido delito alguno y sostiene que las relaciones sexuales que mantuvo aquella noche fueron consentidas, por lo que su defensa reclama la absolución

El futbolista Rafa Mir se enfrentará este jueves a un juicio por presuntos delitos de agresión sexual y lesiones, en un proceso en el que el Ministerio Fiscal solicita para él 10 años y medio de prisión. El jugador niega haber cometido delito alguno y sostiene que las relaciones sexuales que mantuvo aquella noche fueron consentidas, por lo que su defensa reclama la absolución.

Rafa Mir y Pablo Jara afrontan el juicio en Valencia

El caso llega a juicio tras la instrucción realizada por el Juzgado de Instrucción número 8 de Llíria. En octubre de 2025, la magistrada que dirigía la causa acordó procesar tanto a Mir como a su amigo y también futbolista Pablo Jara por sendos delitos de agresión sexual. En el caso de Mir, la acusación considera que concurren circunstancias agravantes por la existencia de acceso carnal y por el uso de violencia durante los hechos investigados.

El Ministerio Fiscal solicita para Pablo Jara una pena de tres años de prisión por agresión sexual y lesiones. Ambos acusados deberán responder ante la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia, órgano que será el encargado de celebrar la vista oral y de valorar las pruebas y declaraciones que se practiquen durante el juicio.

Los hechos, en septiembre de 2024

Los hechos se remontan a septiembre de 2024, cuando Mir fue detenido después de la denuncia presentada por una mujer. En aquel momento, el delantero militaba en el Valencia en calidad de cedido por el Sevilla, club que posteriormente lo cedió al Elche en la siguiente temporada. La denunciante, junto a una amiga, conoció al jugador en una discoteca y, posteriormente, ambas acudieron a la vivienda de Mir acompañadas por dos amigos del futbolista.

Versión de la Fiscalía sobre los hechos

Según el relato del Ministerio Fiscal, una de las jóvenes mantuvo relaciones sexuales con Mir en uno de los dormitorios de la casa. La acusación pública sostiene que estas relaciones fueron consentidas y se produjeron en un primer momento sin violencia. Sin embargo, la Fiscalía diferencia claramente esta situación inicial de lo que, siempre según su versión, ocurrió después con la otra mujer.

El escrito de acusación describe que, tras salir del dormitorio, Mir habría cogido en brazos a la segunda joven y la habría lanzado a la piscina cuando ella aún estaba vestida. A continuación, el jugador se habría metido en el agua con ella y le habría realizado tocamientos en sus partes íntimas, además de llevar a cabo otras prácticas de carácter sexual. La acusación entiende que estos actos no contaban con el consentimiento de la joven.

La joven logró salir de la piscina y abandonó la vivienda apresuradamente. Al darse cuenta de que se había dejado el bolso en la casa, decidió regresar para recuperarlo. En ese momento, según la Fiscalía, Mir la habría obligado a entrar en el cuarto de baño y allí la habría forzado sexualmente, pese a que, de acuerdo con el relato acusatorio, la mujer le manifestaba que quería irse y mostraba su negativa a mantener relaciones sexuales.

Mientras se producían estos hechos, la otra mujer se quedó en la piscina, según recoge el Ministerio Público. En ese contexto, siempre conforme al escrito de acusación, Pablo Jara se le habría aproximado y habría comenzado a tocarle en sus partes íntimas. La perjudicada, de acuerdo con esta versión, reaccionó apartándolo y pidiéndole que parara, mostrando así su rechazo a estos tocamientos.

El relato de la Fiscalía añade que, cuando las jóvenes abandonaban finalmente la vivienda, se habría producido un nuevo episodio violento. El segundo encausado, Pablo Jara, habría empujado a una de ellas y le habría propinado un puñetazo en la cara, al tiempo que las insultaba con expresiones como ‘sois unas niñatas, piraos’.

Consecuencias físicas y psicológicas y posición de la defensa

El Ministerio Público detalla en su escrito que una de las jóvenes sufrió contusiones y erosiones como consecuencia de los hechos. La otra afectada habría desarrollado un trastorno psíquico que, según la acusación, tardó 180 días en curarse, lo que la Fiscalía utiliza para sustentar la gravedad de los delitos atribuidos a los acusados.

Frente a este relato, la defensa de Rafa Mir mantiene una versión completamente distinta. Los abogados del futbolista han solicitado su libre absolución al considerar que las relaciones sexuales que mantuvo fueron en todo momento consentidas. Argumentan que no existió violencia ni imposición y que Mir no cometió ningún tipo de agresión sexual ni de lesiones.

Esta postura defensiva ha sido la línea mantenida por el jugador en sus declaraciones tanto ante la Guardia Civil como en el juzgado durante la fase de instrucción. El juicio que ahora se va a celebrar será el escenario en el que las partes expongan sus argumentos y pruebas, y en el que el tribunal deberá decidir si se ajusta a la versión de la Fiscalía o a la defendida por los acusados.