La Policía Nacional ha detenido en la ciudad de València a una mujer de 43 años sobre la que pesaba una orden judicial de detención e ingreso en prisión por delitos de robo con fuerza y estafa. Según han informado fuentes policiales, la arrestada cambiaba de domicilio de manera constante y utilizaba diferentes terminales telefónicos para intentar eludir la acción de la justicia.
La investigación se inició el pasado mes de febrero, cuando agentes de la Unidad de Policía Judicial del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana tuvieron conocimiento de la vigencia de la requisitoria judicial que afectaba a la mujer.
Durante las pesquisas, los investigadores comprobaron que la fugitiva adoptaba continuas medidas de seguridad para evitar ser localizada. Entre ellas, utilizaba teléfonos móviles a nombre de terceros, modificaba frecuentemente su lugar de residencia y extremaba las precauciones en sus desplazamientos diarios.
Supuesta colaboración entorno cercano
Los agentes también detectaron la supuesta colaboración de una persona de su entorno cercano, con la que mantenía vínculos personales y afectivos. Según sostienen las pesquisas, ambos habrían participado presuntamente en diversas actividades ilícitas cometidas a través de internet, entre ellas estafas online y otros delitos contra el patrimonio.
La fugitiva fue finalmente localizada en un inmueble de la ciudad de València tras varios meses de investigaciones y dispositivos de vigilancia establecidos en distintos puntos de interés. Los agentes procedieron entonces a su detención inmediata.
Tras pasar a disposición judicial, la autoridad competente decretó su ingreso en prisión para el cumplimiento de las penas impuestas.



