La Confederación Hidrográfica del Júcar ha invertido 1,3 millones de euros en una nueva mota de protección para aumentar la capacidad hidráulica del barranco del Poyo a su paso por el polígono industrial La Reva, en Riba-roja de Túria, con el objetivo de reforzar la seguridad de la zona industrial y de las viviendas cercanas frente a nuevos episodios de DANA.
Así lo ha explicado la comisionada del Gobierno para la reconstrucción y reparación de los daños de la dana, Zulima Pérez, durante una visita a las obras del barranco del Poyo y del barranco de Pozalet.
En el recorrido ha estado acompañada por el alcalde de Riba-roja de Túria, Robert Raga, y por el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Miguel Polo.
Visita institucional y objetivo de las obras
A la visita institucional se han sumado representantes de la Asociación de Empresarios y de Vecinos de La Reva, de la Asociación Riba 3 y del Parque Logístico Valencia.
Esta área sufrió un fuerte impacto durante el último temporal asociado a la DANA, al igual que los núcleos urbanos aledaños, lo que motivó la puesta en marcha de actuaciones urgentes para reducir el riesgo de inundaciones.
La comisionada ha destacado que estas obras tienen un efecto directo en la protección del entorno. Según ha subrayado, estas actuaciones tienen un impacto directo en la seguridad, tanto de la zona industrial como del área residencial de La Reva.
Para nosotros es fundamental que los vecinos y las empresas afectadas conozcan de primera mano el estado y la evolución de estas actuaciones estratégicas.
Pérez ha recordado que el Gobierno de España ha destinado ya más de 516 millones de euros para la recuperación de Riba-roja de Túria tras los daños de la dana.
Ha señalado que desde la Administración central se ha trabajado de manera intensiva para devolver la seguridad a esta zona clave para la economía local y para garantizar la continuidad de la actividad empresarial y logística.
Actuación en el barranco del Poyo y obra complementaria municipal
La nueva mota de protección ejecutada por la Confederación Hidrográfica del Júcar se sitúa en la margen izquierda del barranco del Poyo a su paso por el polígono industrial La Reva de Riba-roja de Túria.
La ubicación responde a la necesidad de proteger específicamente los puntos más expuestos a las avenidas de agua que se producen en episodios de lluvias torrenciales.
Alcance de los trabajos en el cauce
Los trabajos se desarrollan a lo largo de unos 1,35 kilómetros de cauce.
Esta longitud permite actuar sobre un tramo continuo del barranco, lo que facilita que el agua circule con mayor capacidad y menor riesgo de desbordamiento hacia el área industrial y los núcleos de población cercanos.
Según ha indicado la comisionada, esta actuación mejora la capacidad hidráulica del barranco y aumenta la seguridad del polígono industrial y las viviendas del entorno.
Al reforzar la mota y adecuar el cauce, se busca reducir la probabilidad de que se repitan los daños materiales y las afecciones al tráfico y a la actividad económica que ya se vivieron durante el último episodio de DANA.
Segunda mota de protección desde el Ayuntamiento
Por su parte, el Ayuntamiento de Riba-roja de Túria complementará la actuación de la CHJ con la construcción de una segunda mota de protección, de características similares, financiada con una subvención del Ministerio de Política Territorial destinada a la reparación de infraestructuras municipales dañadas por el temporal.
El municipio recibió 14,5 millones de euros para estas intervenciones el año pasado.
Con este refuerzo municipal se pretende cerrar el anillo de protección de la zona de La Reva y de su entorno urbano, coordinando las obras estatales y locales para ofrecer una respuesta conjunta ante futuras crecidas del barranco del Poyo.
Estas actuaciones se enmarcan en las medidas de adaptación frente a fenómenos meteorológicos extremos que se están acometiendo en distintos puntos de la Comunitat Valenciana.
En el caso de Riba-roja de Túria, la combinación de inversiones de la Confederación Hidrográfica del Júcar y del Ayuntamiento busca minimizar el impacto de nuevas DANAs sobre la población y el tejido productivo.

