El Ayuntamiento de València ha defendido este sábado la cancelación del Festival de Les Arts después de que el viernes se superaran en 20 decibelios los límites sonoros permitidos, una decisión que, según «.
En declaraciones a los medios, Giner ha detallado que «las mediciones realizadas por los servicios municipales confirmaron que el festival sobrepasaba de forma clara los decibelios fijados en la ordenanza acústica». Ha insistido en que «los organizadores estaban informados del contenido de esa ordenanza y de las condiciones bajo las que podían celebrar el evento, por lo que, a su juicio, no puede hablarse de sorpresa ante la decisión municipal».
Justificación de la cancelación del Festival de Les Arts
El concejal ha subrayado que en València «quien respeta la normativa está protegido y puede llevar a cabo cualquier actividad, y ha reivindicado que el Ayuntamiento actúa con seriedad». Como ejemplo, ha recordado que «el mismo sábado se celebró sin incidencias un concierto en los Jardines de Viveros porque cumplía con los límites de ruido establecidos».
Según Giner, «las reglas se conocían desde el principio y cada parte ha ido tomando sus decisiones en función de esa información». Ha explicado que «el consistorio mantuvo varias conversaciones con los organizadores del Festival de Les Arts antes de la cancelación» y ha destacado que «quienes finalmente han resultado más perjudicados son los asistentes al evento, que vieron interrumpido el festival».
Interrogado sobre por qué el Ayuntamiento no decidió suspender el festival antes de su inicio, el concejal ha respondido que «se actúa dentro de un estado de derecho, donde las resoluciones y sentencias están regladas». Si el promotor asegura que su propuesta se ajusta a la ordenanza, ha señalado, «todo el mundo tiene sus derechos y la administración debe respetar ese marco antes de adoptar medidas drásticas como la cancelación».
Ordenanza de contaminación acústica
Más allá del caso concreto del Festival de Les Arts, Giner ha abordado la situación de la propia ordenanza de contaminación acústica del Ayuntamiento de València. Ha explicado que han tenido conocimiento de una sentencia judicial que anula uno de sus artículos, el que fijaba una distancia mínima de 30 metros entre las terrazas de bares, medida que afectaba de forma directa a la distribución y número de mesas en la vía pública.
El concejal ha informado de que el Tribunal Supremo «ha desestimado un recurso de casación presentado por el Ayuntamiento de València contra una sentencia previa del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Comunitat Valenciana». Ese fallo del TSJ rechazaba precisamente la limitación de los 30 metros entre terrazas, por lo que ahora el consistorio deberá revisar cómo adapta la ordenanza a lo establecido por los tribunales.
A la luz de esta resolución, Giner ha admitido que «algo habrá que hacer con la ordenanza de contaminación acústica para ajustarla a la jurisprudencia». Ha aprovechado además para criticar la gestión del anterior equipo de gobierno municipal, al que acusa de inactividad y mala profesionalidad en esta materia.
En este contexto, el edil ha recordado que «el área de contaminación acústica estuvo bajo la responsabilidad del concejal de Compromís Giuseppe Grezzi durante el mandato anterior». Ha resaltado que «la sentencia relacionada con el Festival de Les Arts se refiere a supuestos de 2019 y 2022, lo que, según su valoración, evidencia problemas arrastrados de esa etapa».
Giner ha añadido que «esta falta de actuación no se limita al ámbito del ruido». Según ha dicho, también «han detectado inactividad en áreas como la vivienda, y ha advertido de que la gestión del anterior equipo municipal tiene consecuencias reales para los vecinos, que son quienes sufren directamente las decisiones o la ausencia de decisiones».




