La UPV impulsa una recaudación para que dos refugiadas gazatíes puedan rehacer su vida en València

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La Universitat Politècnica de València ha puesto en marcha una campaña para reunir 12.000 euros y cubrir durante un año los gastos básicos de Nariman y Roba Irheem, dos hermanas de Gaza acogidas como alumnas invitadas tras lograr salir de la Franja.

La Universitat Politècnica de València ha lanzado una campaña de donaciones para reunir 12.000 euros y cubrir durante un año los gastos básicos de Nariman y Roba Irheem, dos hermanas gazatíes que han llegado a València el 2 de junio huyendo de la guerra en Gaza y que se han incorporado a la universidad como alumnas invitadas para continuar su formación.

El objetivo económico, según la UPV, permite garantizar 500 euros al mes para cada joven. Esa cantidad se destina a necesidades cotidianas como alimentación, transporte, material académico, comunicaciones, vestuario y ocio, es decir, a los gastos que cualquier estudiante afronta durante el curso.

El vicerrector de Internacionalización y Comunicación de la UPV, José Francisco Monserrat, ha explicado que ambas jóvenes han llegado sin recursos materiales. Nariman y Roba han salido de Gaza sin ropa de repuesto, sin ordenador y sin los elementos básicos que necesita cualquier estudiante para estudiar con normalidad.

Monserrat ha subrayado que las dos hermanas han vivido una experiencia extrema antes de llegar a València. Según ha señalado, han sobrevivido a bombardeos, desplazamientos, hambre e intimidación. A pesar de ello, ha destacado que han mantenido su compromiso con los estudios y sus principios personales.

‘ Ambas sobrevivieron a bombardeos, desplazamientos, hambre e intimidación, sin renunciar a su educación ni a sus valores’, ha afirmado el vicerrector, que ha insistido en la importancia de que ahora puedan centrarse en estudiar y adaptarse a su nueva vida en València.

Apoyo institucional y donaciones

La UPV ha indicado que la residencia, los estudios y el acompañamiento institucional de Nariman y Roba ya están cubiertos mediante distintos acuerdos de colaboración. Es decir, tienen alojamiento y plaza como alumnas invitadas, así como apoyo administrativo y académico para su integración en la comunidad universitaria.

Sin embargo, la universidad considera necesario ir más allá de esa cobertura básica. ‘ Queremos ir un poco más allá: queremos que puedan vivir como cualquier otra estudiante’, ha señalado Monserrat. Con esa idea se ha impulsado la campaña de recaudación, que busca darles una vida lo más normalizada posible dentro de la situación excepcional que han vivido.

Las aportaciones se pueden realizar directamente a través de la web de mecenazgo de la UPV, en la dirección https://mecenazgo.upv.es/estudiantesgaza, creada específicamente para este caso. Según el comunicado de la universidad, hasta ahora ya se ha alcanzado algo más del 60 % de la meta, con más de 7.300 euros recaudados.

Nariman y Roba se han incorporado como alumnas invitadas a la UPV, una figura que les permite participar en la vida académica mientras completan los trámites y requisitos para acceder de forma oficial a los estudios de grado.

Trayectoria académica y planes de estudio

La universidad ha resaltado el expediente académico de las dos hermanas, que llega marcado por el esfuerzo a pesar del conflicto. Nariman se ha graduado en 2023 en Tawjihi con una nota media de 9,91 y cuenta con una formación previa destacada en Ingeniería de Ciberseguridad.

Roba, la hermana pequeña, comparte un expediente sólido y la misma vocación por continuar su formación universitaria. Ambas han mantenido sus estudios incluso en condiciones muy difíciles, lo que la UPV interpreta como una muestra clara de determinación.

‘Ambas afrontan este reto con la misma resiliencia que les ha permitido seguir aprendiendo incluso en las condiciones más adversas’, ha explicado Monserrat, que ha descrito la historia personal de las dos jóvenes como ‘muy dura’.

Durante los próximos meses, el día a día de Nariman y Roba se centrará en preparar la prueba de acceso a la universidad. Tienen previsto realizar el examen a través de la UNED antes de poder matricularse oficialmente en un grado de la Universitat Politècnica de València.

Agradecimiento y mensaje de esperanza

Las dos hermanas han comparecido esta semana en una rueda de prensa para relatar el proceso que las ha llevado hasta València. En esa intervención han recordado las condiciones que han dejado en Gaza y han expresado su alivio y agradecimiento por la acogida recibida.

‘Lo que estamos viviendo allí es horrible, todo el mundo me decía que era imposible salir, pero aquí estamos y vamos a haceros sentir orgullosos. Los gazatíes no somos terroristas, somos personas inteligentes, capaces de estudiar cualquier carrera, y nos merecemos sonreír y vivir como todos los demás’, ha afirmado Nariman, de 20 años, acompañada por su hermana Roba, de 19.

Nariman ha insistido en que su llegada a València representa un mensaje para quienes siguen atrapados en la Franja. ‘Todo el mundo nos decía que era imposible, que jamás conseguiríamos salir, pero lo hemos logrado. Estamos aquí y nuestra mera presencia es un mensaje de esperanza para todos los gazatíes. Se puede conseguir’, ha señalado.

La UPV ha explicado que el proceso para traer a las dos jóvenes ha requerido una intensa labor diplomática y administrativa. El rector, José Esteban Capilla, ha agradecido públicamente la mediación de tres ministerios españoles. También ha reconocido la colaboración de los consulados españoles en Jerusalén y Ammán y de la embajada de Israel en España, cuyo papel ha calificado como ‘imprescindible’ para cerrar la operación.

Capilla ha recordado que la historia se remonta al verano de 2024. Entonces, el Consejo de Gobierno de la UPV ha aprobado una resolución de apoyo a Palestina. Poco después ha llegado un mensaje de Nariman al whatsapp de la universidad, en el que solicitaba su admisión por motivos humanitarios.

‘E scribí a muchas universidades españolas, porque quería venir a un país donde sentirme segura y bien acogida. Varias me contestaron, y algunas me dieron incluso esperanza, pero al final ha sido la UPV la que se ha volcado con nosotras para que hoy, al fin, podamos estar aquí’, ha agradecido la joven.

La universidad espera que, una vez asegurada la parte económica básica gracias a la campaña de recaudación, las hermanas puedan concentrarse en aprender castellano, preparar la prueba de acceso y construir un proyecto de vida estable en València, lejos de la violencia que han dejado atrás en Gaza.