Cullera avanza en la recuperación de su patrimonio defensivo con la restauración del búnker del Faro. Esta construcción militar ejerció como puesto de control y coordinación de la defensa del litoral durante la Guerra Civil. Además, la Diputación de Valencia ha destinado 106.000 euros a esta segunda fase del proyecto, que permitirá abrir el espacio a las visitas públicas con mejores condiciones de seguridad y accesibilidad.
La actuación forma parte de las políticas de Memoria Democrática impulsadas por la institución provincial. Asimismo, completa una primera intervención en la defensa antiaérea construida en 1938 en el entorno del Cabo de Cullera.
¿En qué consisten los trabajos?
Los trabajos se han centrado en conservar y recuperar el búnker del Faro, desde el que se realizaban labores de vigilancia. También se coordinaban las baterías encargadas de proteger la costa. Su situación estratégica permitía controlar visualmente el litoral comprendido entre Cullera y Dénia. Además, se transmitían las órdenes a las diferentes instalaciones militares de la zona.
La vicepresidenta primera de la Diputación de Valencia y responsable del área de Memoria Democrática, Natàlia Enguix, ha señalado que «la inversión realizada en Cullera es un ejemplo de las ayudas que estamos prestando a nuestros pueblos y ciudades para impulsar políticas públicas de memoria, por encima de colores políticos o ideologías, con el único objetivo de recuperar espacios que nos ayudan a entender mejor la historia y la parte más oscura que no queremos que se repita».
Enguix ha destacado que la institución provincial destina cada año más de un millón de euros a actuaciones vinculadas con la recuperación, divulgación y puesta en valor de la memoria democrática.
Un nuevo acceso desde la calle Azahar
El proyecto ha incorporado una modificación propuesta por el Ayuntamiento de Cullera para mejorar la llegada al conjunto patrimonial. La solución definitiva habilita un acceso desde la calle Azahar mediante el aprovechamiento de un vial público.
Este cambio facilitará la entrada de visitantes y permitirá el paso de los vehículos de mantenimiento y de los servicios de emergencia. La Diputación ha aceptado la modificación al considerar que mejora las condiciones de acceso y permite adaptar la intervención a las necesidades reales del enclave.
Enguix ha defendido la necesidad de «atender y acompañar a los municipios en cada proyecto, facilitándoles el proceso en todo lo que esté en nuestras manos».
Además de la mejora del acceso, la actuación incorpora las instalaciones necesarias para garantizar el uso y mantenimiento del espacio. También acondiciona las zonas destinadas a los visitantes. El objetivo es hacer posible la visita pública al búnker con unas condiciones adecuadas de seguridad, accesibilidad y comprensión histórica.
El alcalde de Cullera, Jordi Mayor, ha agradecido el respaldo de la Diputación. Asimismo, ha subrayado la importancia de la colaboración entre administraciones para conservar este tipo de construcciones.
Mayor ha afirmado que para los ayuntamientos «sería muy complicado recuperar este tipo de patrimonio si no recibiéramos el apoyo de la corporación provincial». El alcalde ha añadido que, gracias al área de Memoria Democrática, los visitantes podrán conocer el enclave «de manera adecuada» y con las mejores condiciones de seguridad.
Un centro de coordinación de la defensa costera
El búnker del Faro no funcionaba únicamente como punto de vigilancia ante posibles amenazas marítimas o aéreas. También, la construcción constituía el centro de coordinación de la defensa costera de la zona y garantizaba la comunicación entre las diferentes instalaciones militares situadas en el Cabo de Cullera.
Desde este puesto avanzado se observaba una extensa franja del litoral y se enviaban instrucciones a las baterías defensivas. Esta función convierte el enclave en una pieza relevante para comprender el sistema militar desplegado en la costa valenciana durante la Guerra Civil.
Desde el Ayuntamiento de Cullera destacan que la intervención permitirá difundir los valores históricos, sociales y culturales relacionados con estas construcciones defensivas. Además, favorecerá su incorporación a los itinerarios municipales de interpretación del patrimonio.
La Diputación también subvencionará la celebración de las II Jornadas de Memoria Histórica de Cullera. Esta iniciativa está destinada a divulgar el pasado reciente del municipio y complementar la recuperación física de los espacios históricos.




