El Ayuntamiento de Sumacàrcer ha prohibido temporalmente el baño y ha cerrado el acceso a la zona recreativa de l’Esgoletja, junto al río Júcar. La decisión llega después de que dos personas hayan muerto ahogadas en este tramo fluvial en apenas cinco días.
El consistorio ha celebrado este lunes una reunión para analizar los dos sucesos y estudiar nuevas medidas de seguridad. Las decisiones adoptadas se anunciarán este martes 14 de julio, según la información difundida por varios medios. La prohibición se mantendrá de manera preventiva mientras se determina cómo reforzar la seguridad en uno de los parajes más frecuentados de la Ribera Alta durante el verano.
El primer fallecimiento se produjo el miércoles 8 de julio. Un joven de 21 años desapareció mientras se bañaba en el Júcar acompañado por un grupo de amigos, que alertaron al teléfono de emergencias después de perderlo de vista.
El aviso se recibió sobre las 14.17 horas y activó un amplio dispositivo de búsqueda. En el operativo participaron efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia, bomberos forestales de la Generalitat, especialistas del Grupo Especial de Rescate en Altura y un helicóptero con personal médico.
Los rescatadores localizaron al joven mientras inspeccionaban y vadeaban el río. Los equipos de emergencias practicaron maniobras de reanimación, aunque finalmente no pudieron salvarle la vida. La víctima era vecina de Alfarb, municipio que decretó dos días de luto.
La segunda muerte ocurrió durante la tarde del domingo 12 de julio. Los servicios de emergencias recibieron un aviso tras perderse de vista a otro hombre mientras se bañaba en el mismo entorno fluvial. Los bomberos movilizaron equipos terrestres y medios aéreos hasta encontrarlo sin vida.
Los dos ahogamientos han generado preocupación en Sumacàrcer y han vuelto a poner el foco sobre los riesgos del baño en el Júcar. El río presenta corrientes, desniveles y cambios de profundidad que pueden resultar peligrosos, especialmente para quienes desconocen las características de la zona.
El Ayuntamiento ya había pedido precaución tras el primer accidente y había recordado que el río no es una piscina. Ahora, después del segundo fallecimiento, ha optado por impedir temporalmente el baño hasta poner en marcha nuevas actuaciones de prevención y seguridad.



