La Diputación de Valencia prepara una experiencia piloto con pulseras de alerta térmica para reforzar la protección de su personal durante los episodios de calor. La prueba comenzará este verano con un número limitado de dispositivos y tendrá carácter voluntario.
Las bandas portátiles permitirán detectar de forma temprana señales de que el organismo está acusando las altas temperaturas. Cuando adviertan de una posible situación de riesgo, emitirán una alerta para que la persona detenga la actividad, descanse en un lugar fresco, se hidrate y aplique las medidas preventivas previstas.
La iniciativa se dirigirá de forma prioritaria al personal que pueda necesitar una protección reforzada. La selección tendrá en cuenta las características de cada puesto y los criterios del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales.
La vicepresidenta segunda y responsable del área de Personal, Reme Mazzolari, ha explicado que el objetivo es «incorporar una herramienta adicional a todas las medidas que ya se están aplicando para proteger a la plantilla durante los episodios de altas temperaturas».
«Queremos comprobar si esta tecnología puede ayudarnos a detectar con antelación una situación de estrés térmico y actuar antes de que se agrave. En materia de prevención debemos seguir avanzando, evaluar nuevas soluciones y poner siempre la salud de las personas en el centro», ha señalado Mazzolari.
La Diputación canalizará la puesta en marcha a través del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales y de los órganos de participación correspondientes. El proyecto incluirá garantías específicas de privacidad y protección de datos desde su diseño.
La institución limitará la información recopilada a la estrictamente necesaria para la finalidad preventiva. Además, la tratará de forma confidencial y no podrá emplearla para evaluar el rendimiento laboral ni con objetivos disciplinarios.
Las pulseras se incorporarán como una herramienta experimental y complementaria. Por tanto, no sustituirán las medidas organizativas, colectivas e individuales que ya aplica la Diputación frente al riesgo derivado de las altas temperaturas.
Entre estas actuaciones figuran la adaptación de horarios, la aclimatación progresiva del personal y la disponibilidad de agua y espacios climatizados. También incluyen ropa y elementos de protección adecuados, formación específica y vigilancia de la salud.
El dispositivo tampoco reemplazará el protocolo específico para los trabajos al aire libre durante episodios de calor. Una vez finalizada la prueba, el Servicio de Prevención analizará su funcionamiento, su utilidad y su adaptación a los distintos entornos laborales.
En caso de obtener resultados favorables, la Diputación estudiará una posible ampliación o implantación estable. Esta decisión deberá abordarse previamente en el Comité de Seguridad y Salud






