El incendio de la Vall d’Uixó arrasa 4.300 hectáreas y mantiene desalojadas a 16.000 personas

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El incendio forestal declarado en la Vall d'Uixó ha quemado unas 4.300 hectáreas, supera los 40 kilómetros de perímetro y mantiene desalojadas a 16.000 personas de una quincena de municipios del sur de Castellón.

El incendio forestal declarado este sábado en la Vall d’Uixó (Castellón) ha quemado ya unas 4.300 hectáreas, ha superado los 40 kilómetros de perímetro y sigue fuera de control, lo que ha obligado a desalojar a unas 16.000 personas de una quincena de municipios del sur de la provincia, según ha informado el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca.

Más de 450 efectivos están trabajando sobre el terreno para intentar frenar el avance de las llamas. A lo largo del día se ha previsto desplegar hasta 20 medios aéreos, con el objetivo de reforzar la extinción en las zonas más complicadas, donde las brigadas terrestres tienen un acceso muy limitado por la orografía.

La magnitud del incendio y la longitud de su frente, de unos 40 kilómetros, han obligado a las autoridades a priorizar la protección de las personas y de los núcleos habitados. Por ello se han decretado desalojos preventivos en una quincena de municipios y el confinamiento de algunas zonas para reducir riesgos.

Municipios desalojados y confinados

El fuego mantiene desalojadas a unas 16.000 personas de varias localidades del sur de Castellón, que han tenido que abandonar sus casas de forma organizada. Muchas de ellas han sido trasladadas a pabellones y otros espacios habilitados como albergues temporales, mientras se evalúa la evolución del incendio.

Además, las localidades de la Vall d’Uixó y Betxí siguen confinadas por motivos de seguridad. En ambos municipios se han evacuado algunos barrios concretos, situados en las zonas más expuestas al avance de las llamas o a la posible afectación por humo denso.

El confinamiento implica que los vecinos deben permanecer en sus viviendas, con puertas y ventanas cerradas, para evitar la exposición al humo y facilitar las labores de los equipos de emergencia en las calles. Las restricciones se irán revisando en función de la evolución del fuego y de las condiciones meteorológicas.

Desde la Generalitat se ha insistido en la importancia de seguir en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia y de protección civil. El objetivo es garantizar la seguridad de la población mientras los equipos de extinción trabajan para estabilizar un incendio que, por el momento, continúa activo y sin control.