La Generalitat avanza en el proyecto de mejora de la CV-35, una autovía que soporta diariamente unos 115.000 vehículos y constituye una de las principales entradas a València. La actuación ampliará carriles, reorganizará accesos y corregirá varios puntos que generan retenciones y situaciones de riesgo.
La Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación ha sometido a información pública la relación de bienes y derechos afectados por las expropiaciones necesarias para ejecutar las obras.
El procedimiento afecta a una superficie total de 7.602,82 metros cuadrados situada en los términos municipales de Burjassot, Paterna y San Antonio de Benagéber. Las actuaciones se desarrollarán entre los puntos kilométricos 4+100 y 15+800 de la autovía.
Las personas titulares de los terrenos y derechos afectados dispondrán de quince días hábiles para presentar las alegaciones que consideren oportunas, conforme a la legislación sobre expropiación forzosa.
Mejoras en cuatro accesos de la CV-35
El proyecto cuenta con un plazo estimado de ejecución de diez meses. Las obras ampliarán los carriles de incorporación y deceleración, mejorarán las vías colectoras y crearán nuevos carriles de trenzado.
La Generalitat también reorganizará varios accesos que actualmente provocan retenciones capaces de alcanzar el tronco principal de la autovía. Estas congestiones aumentan el riesgo de accidentes por alcance y obligan a realizar maniobras bruscas.
Una de las intervenciones se concentrará en la salida 4, que comunica con Burjassot y el campus universitario. En este punto, los autobuses que prestan servicio al campus se incorporan actualmente a la CV-35 mediante una señal de STOP y sin disponer de un carril de aceleración.
Las obras también mejorarán la salida 10, que da acceso al Parque Tecnológico, polígonos industriales y urbanizaciones. Este enlace registra embotellamientos porque el carril derecho desaparece al llegar a la salida.
La actuación alcanzará además la salida 11, que conecta con la vía colectora. En sentido València, el acceso no puede absorber la demanda actual y genera retenciones que ralentizan los carriles derecho y central de la autovía.
La salida 16, utilizada para acceder a l’Eliana, sus urbanizaciones y varias áreas comerciales, afrontará una de las intervenciones más importantes. El enlace presenta un elevado nivel de saturación al concentrar numerosos desplazamientos residenciales y comerciales.
Actuaciones sobre drenaje, iluminación y seguridad vial
El proyecto incluye mejoras en los sistemas de drenaje, la señalización y la iluminación. También contempla la renovación de barreras de seguridad y el acondicionamiento del entorno.
Estas medidas buscan aumentar la capacidad de la infraestructura, facilitar las incorporaciones y reducir los riesgos en los puntos donde coinciden vehículos que entran, salen o cambian de carril.
La Generalitat ha desarrollado durante los últimos años otras actuaciones en esta autovía. Entre ellas figura la instalación de un firme fonoabsorbente entre el Palacio de Congresos y San Antonio de Benagéber.
Estas medidas pretenden reducir el ruido que soportan las zonas residenciales próximas a la CV-35, además de incrementar el confort y la seguridad de las personas que circulan por esta vía.








