El incendio forestal declarado el pasado sábado en la Vall d’Uixó, que ha quemado ya 9.644 hectáreas y mantiene confinadas a 7.000 personas, ha mejorado lo suficiente como para que cerca de un millar de vecinos desalojados de varias localidades pueda regresar hoy a sus viviendas, aunque el fuego no se ha dado aún por estabilizado.
Según ha explicado este jueves el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, tras la reunión del CECOPI en el Puesto de Mando Avanzado (PMA) de la Vall d’Uixó, las tareas de extinción han avanzado durante las últimas horas y han permitido recuperar cierta normalidad para parte de la población afectada por el incendio.
Regreso gradual de los desalojados
En el encuentro celebrado en el PMA, las autoridades han acordado autorizar el regreso a casa de alrededor de un millar de vecinos que habían sido desalojados de Fuente de Ayódar, Ayódar, Torralba, Villamalur, Azuébar y Almedíjar.
Este retorno se está produciendo de forma gradual y ordenada, con el objetivo de garantizar la seguridad de la población mientras los equipos de emergencia continúan trabajando en el perímetro del incendio.
Valderrama ha subrayado que la prioridad sigue siendo proteger a las personas y consolidar las zonas ya trabajadas por los efectivos de extinción, que mantienen un dispositivo amplio para evitar rebrotes y controlar los puntos calientes.
Perímetro consolidado en Artana
El director técnico operativo del PMA, Fernando Pérez, ha detallado que las maniobras de extinción han marchado bien durante la noche, gracias a unas condiciones más favorables que han permitido avanzar en el control del incendio.
Pérez ha señalado que se ha logrado ‘consolidar el perímetro del fuego en Artana‘, lo que supone un paso importante en la contención del frente que afecta a esta zona y reduce el riesgo inmediato para las poblaciones cercanas.
Sin embargo, ha advertido de que la meteorología está complicando el trabajo durante las horas diurnas. El aumento de las temperaturas, la posible presencia de viento y la baja humedad dificultan las labores de los equipos sobre el terreno y obligan a extremar la precaución.
Por este motivo, el director técnico ha descartado que se pueda hablar todavía de estabilización del incendio. Ha insistido en que, pese a la mejora de la noche, el fuego sigue activo y requiere un seguimiento constante.
Mientras tanto, las 7.000 personas que continúan confinadas deben mantener las indicaciones de las autoridades. Estas medidas buscan minimizar riesgos, evitar desplazamientos innecesarios y facilitar el trabajo coordinado de los servicios de emergencia en las zonas más comprometidas por el fuego.








