Los vecinos de Ayódar (Castellón) han podido volver a sus casas tras el incendio forestal de la Vall d’Uixó, que ha quemado 9.644 hectáreas y ha obligado a evacuar y confinar a miles de personas, y han reclamado más medidas de prevención para evitar que se repita una situación similar el próximo año.
El fuego se declaró el pasado sábado en la Vall d’Uixó y ha afectado de forma muy extensa a la zona. Según los últimos datos, ha arrasado ya 9.644 hectáreas. Además, ha mantenido a 7.000 personas confinadas por la cercanía de las llamas y el humo.
Las tareas de extinción han avanzado en las últimas horas, pero los responsables del operativo no han podido dar aún el incendio por estabilizado. Aun así, la evolución del fuego sí ha permitido aliviar algunas restricciones a la población afectada.
Vuelta gradual a las viviendas
La Generalitat ha autorizado el regreso a casa de cerca de un millar de vecinos desalojados. Entre ellos, residentes de Fuente de Ayódar, Ayódar, Torralba, Villamalur, Azuébar y Almedíjar. También se ha levantado el confinamiento de la urbanización ‘Nueva Onda’, en Onda.
En Ayódar, donde están empadronadas unas 160 personas y viven habitualmente entre 110 y 120 vecinos, el retorno se ha vivido con alivio, pero también con preocupación por el futuro.
El concejal y vecino de Ayódar Juan José Tortajada ha explicado que se ha sentido muy emocionado al poder volver a su pueblo. Según ha relatado, al llegar comprobó que las viviendas estaban intactas. ‘Está todo bien, no ha entrado nadie a robar’, ha comentado.
Sin embargo, ha insistido en que la prioridad ahora debe ser reforzar la prevención frente a los incendios forestales. ‘Si no ponemos prevenciones, el año que viene otra vez. Hay que coger y hacer prevenciones, y no hacer tanta historia rara que dice alguna gente’, ha advertido.
Este vecino ha lamentado también el impacto social del fuego. Ha recordado que el municipio tenía prevista una ‘fiesta muy maja’ con la banda de música de Castellón, que no se ha podido celebrar por la emergencia. En su opinión, ha sido ‘un desastre’ para el pueblo, tanto por el riesgo sufrido como por las actividades que han tenido que cancelarse.
Testimonios de angustia durante la evacuación
La preocupación por la falta de prevención la comparte también Laura Vives, cuya madre reside en Ayódar. En declaraciones coincidentes, ha reclamado más medios para evitar que se repitan incendios de esta magnitud.
‘Solo pedimos que se pongan medios para prevenir, porque esto se podría haber hecho mejor, se podría invertir más medios de los que se están invirtiendo y no desviarlos hacia otras cosas menos importantes’, ha considerado Vives.
Esta vecina ha reconocido que la familia sigue muy afectada por lo vivido durante los días de mayor tensión. ‘Tenemos todavía la carne de gallina, llorando por la carretera porque venimos de València. Hemos visto cómo está todo completamente calcinado’, ha relatado.
Vives ha explicado que le da ‘mucha pena’ el estado del entorno tras el paso del fuego. ‘Yo me he criado aquí, en Ayódar, y mi hermana también’, ha añadido, subrayando el vínculo emocional con el municipio y su paisaje.
La familia había viajado a Ayódar para pasar las vacaciones de verano con sus allegados. El pasado sábado, además, el pueblo acogía un encuentro de bandas de música, que se estaba celebrando con normalidad antes de que cambiara la situación.
‘Al cabo de un rato empezaron a sonar las alertas del Cecopi diciendo que nos teníamos que confinar y al poco avisaron desde el ayuntamiento que teníamos que evacuar’, ha recordado. Ante la orden de salida, las familias se organizaron rápidamente.
Según ha detallado, muchas personas se desplazaron a viviendas de amigos o familiares en Onda y en otros municipios cercanos. Esa red de apoyo ha sido clave para acoger a los evacuados durante los días más críticos del incendio.
Aunque el regreso a casa ha traído alivio a los vecinos de Ayódar, el balance que hacen es agridulce. Han recuperado sus hogares, pero han visto cómo parte del entorno que conocen desde hace años ha quedado calcinado. Por eso insisten en que se adopten más medidas de prevención y gestión forestal antes del próximo verano, con el objetivo de reducir el riesgo de que una situación similar vuelva a repetirse en la comarca.








