El Consell ha expresado su preocupación por el impacto que la reciente entrada masiva de inmigrantes en Ceuta puede tener en el gasto social, sanitario y educativo que asumen los valencianos, al considerar que España ha perdido el control de sus fronteras.
El portavoz del Consell, Miguel Barrachina, ha informado de que el Ejecutivo valenciano ha mostrado su ‘hondísima preocupación’ por lo que considera un cambio relevante en la gestión fronteriza del Estado. Según ha explicado, esa situación puede repercutir de forma directa en los recursos públicos que se destinan en la Comunitat Valenciana a políticas sociales, educativas y sanitarias.
Críticas a la gestión del Gobierno central
Barrachina ha comparecido en la rueda de prensa posterior al Pleno del Consell para valorar las consecuencias de la llegada masiva de personas migrantes registrada el día anterior en la frontera de Ceuta. A su juicio, este episodio evidencia que ‘España es lo más parecido a un Estado fallido dentro de la Unión Europea’.
El portavoz ha sostenido que, en este contexto, ‘no solo invertimos el tiempo del Consejo de Ministros en indultar a socialistas y a nacionalistas condenados por prevaricación y por malversación; es decir, los españoles no somos iguales ante la ley, sino que, además, hemos perdido el control de nuestras fronteras‘. Ha vinculado así las decisiones políticas del Gobierno central con la capacidad del Estado para ordenar los flujos migratorios.
En relación con la frontera de Ceuta, Barrachina ha afirmado que ‘la masiva entrada ayer de forma ilegal por la frontera de Ceuta va a suponer, lógicamente, desembolsos adicionales de recursos de todos los valencianos y de todos los españoles para costear los gastos sociales, sanitarios y educativos, para los cuales no existe ninguna planificación’.
El Consell entiende que la llegada inesperada de un alto número de personas requiere una respuesta inmediata en materia de acogida, atención sanitaria y escolarización. Esa respuesta, ha señalado su portavoz, implica una mayor demanda de recursos públicos que se financian con los presupuestos autonómicos y estatales.
Más presión sobre los servicios públicos valencianos
Aunque Barrachina no ha concretado cifras ni previsiones de gasto, ha insistido en que cualquier incremento repentino de población atendida se traduce en más presión sobre los servicios públicos. Ha citado, en particular, los sistemas de sanidad y educación, así como los programas de inclusión social, como ámbitos en los que puede notarse antes ese aumento de demanda.
El Consell ha ligado esta preocupación al hecho de que, según su portavoz, no existe en estos momentos una planificación clara para afrontar el posible impacto de nuevas llegadas de inmigrantes. A su entender, la falta de previsión complica la tarea de las comunidades autónomas, que son las que gestionan en primera línea gran parte de estos servicios.
Barrachina ha enmarcado sus críticas en el debate político sobre la inmigración y la gestión de fronteras en España. Ha subrayado que el Consell seguirá reclamando al Gobierno central información y coordinación para poder dimensionar con antelación los recursos que puedan ser necesarios en la Comunitat Valenciana ante situaciones similares en el futuro.








