La Comunitat Valenciana se ha situado entre las regiones con un campo más envejecido de España, al concentrar un 48,07 % de perceptores de ayudas de la PAC mayores de 65 años y solo un 5,8 % menores de 40 años, según un análisis de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) a partir de datos del Ministerio de Agricultura.
El estudio de AVA-Asa ja se basa en el informe ‘Ayudas directas y desarrollo rural. Análisis de la edad y el sexo de los perceptores a nivel nacional y por comunidades autónomas 2025′, que recoge la estructura de edad de los beneficiarios de las ayudas directas de la Política Agrícola Común (PAC) en todo el país.
En la Comunitat Valenciana, los mayores de 65 años representan el 48,07 % de los 31.405 beneficiarios de ayudas directas de la PAC. Este porcentaje se sitúa casi nueve puntos por encima de la media española, que alcanza el 39,56 % de perceptores en esa franja de edad.
Comparación con otras comunidades autónomas
Canarias comparte prácticamente la misma tasa de envejecimiento que la Comunitat Valenciana, con un 48,4 % de perceptores mayores de 65 años. A partir de ahí, el resto de comunidades autónomas muestra porcentajes más bajos de agricultores de más de 65 años.
Según los datos recogidos por AVA-Asaja, Baleares alcanza un 46,23 % de beneficiarios de la PAC mayores de 65 años, Navarra un 45,61 % y Castilla-La Mancha un 42,51 %. Les siguen Madrid, con un 42,22 %, Cataluña, con un 41,86 %, y Andalucía, que registra un 41,27 %.
Por debajo de estos niveles se sitúan Extremadura, con un 38,34 %, Murcia, con un 38,11 %, y Aragón, que llega al 36,23 %. Las tasas de envejecimiento agrario continúan bajando en el País Vasco, con un 34,61 %, Castilla y León, con un 32,72 %, y Galicia, con un 28,60 %.
Las comunidades con menor proporción de beneficiarios agrarios mayores de 65 años son La Rioja, con un 26,11 %, Asturias, con un 17,13 %, y Cantabria, que presenta el porcentaje más bajo, con un 15,13 %.
Menos jóvenes en el campo valenciano
En el otro extremo de la pirámide de edad, los agricultores valencianos menores de 40 años apenas suponen el 5,8 % de los beneficiarios de la PAC. Dentro de este grupo, un 0,52 % tiene menos de 25 años y un 5,28 % se sitúa entre los 25 y los 40 años.
Este porcentaje es tres puntos inferior al 8,83 % de jóvenes beneficiarios registrado en el conjunto de España. Es decir, en la Comunitat Valenciana el relevo generacional en el campo resulta aún más limitado que la ya reducida media nacional.
Canarias se sitúa en cifras muy similares a la Comunitat Valenciana, con un 5,71 % de agricultores menores de 40 años entre los perceptores de ayuda. En cambio, el resto de comunidades autónomas presenta porcentajes superiores de jóvenes en la actividad agraria.
De acuerdo con el análisis difundido por AVA-Asaja, Castilla-La Mancha registra un 8,08 % de perceptores menores de 40 años. Andalucía alcanza un 8,12 %, Navarra se sitúa en el 8,48 % y Cataluña llega al 8,92 % de jóvenes beneficiarios.
Madrid alcanza un 9,07 % de agricultores menores de 40 años, Baleares un 9,45 % y Galicia un 9,58 %. En Castilla y León el porcentaje sube al 9,85 %, mientras que en Extremadura llega al 10,42 % y en el País Vasco al 10,49 %.
Aragón presenta un 10,65 % de jóvenes entre sus perceptores de ayudas directas, Murcia un 10,8 % y La Rioja se eleva ya al 13,97 %. Asturias alcanza un 14,76 % y Cantabria encabeza la presencia de jóvenes, con un 18,8 % de beneficiarios menores de 40 años.
Alarma en AVA-Asaja por la falta de relevo generacional
Ante estos datos, el presidente de AVA, Cristóbal Aguado, ha advertido del impacto del envejecimiento en la continuidad de la actividad agraria valenciana. Según ha señalado, la crisis de rentabilidad en las explotaciones agrarias está incentivando el abandono de campos, el cierre de granjas y el despoblamiento rural.
Aguado ha recalcado que esta combinación de escasez de jóvenes, aumento de agricultores de edad avanzada y pérdida de superficie cultivada agrava la situación del campo valenciano. A su juicio, esta realidad compromete la viabilidad futura de muchas explotaciones y dificulta el mantenimiento de la actividad en los pueblos del interior.
Por ello, el presidente de AVA ha reclamado la puesta en marcha de medidas estructurales que faciliten el relevo generacional. Entre esas actuaciones, ha subrayado la necesidad de recuperar campos abandonados y de mejorar las condiciones para que los jóvenes se incorporen a la agricultura.
El análisis recuerda que la Comunitat Valenciana también registra un récord de superficie agraria abandonada, con unas 180.000 hectáreas dejadas de cultivar. Este volumen de terreno sin uso se suma al envejecimiento de los agricultores y refuerza la urgencia de políticas específicas para reactivar el campo valenciano y atraer nuevos profesionales al sector.







