Las playas de València prueban un control de calidad del agua en tiempo real con biosensores

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Port Saplaya y Meliana estrenan un sistema piloto con biosensores inteligentes que mide en tiempo real la calidad del agua del litoral valenciano. Si funciona, la Generalitat estudiará extenderlo a toda la costa de la Comunitat Valenciana.

Port Saplaya y Meliana han estrenado este verano un sistema piloto que permite medir en tiempo real la calidad del agua de las playas del litoral valenciano mediante biosensores inteligentes certificados y patentados, una herramienta que la Generalitat ha comenzado a evaluar para decidir si la extiende al resto de la costa de la Comunitat Valenciana.

El proyecto piloto Water Biosense ha sido presentado por el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus. El responsable autonómico ha explicado que esta tecnología supone, en sus palabras, ‘un salto cualitativo en la gestión de la calidad de las aguas‘, porque ofrece un seguimiento continuo de los principales parámetros microbiológicos y fisicoquímicos.

Según ha destacado Martínez Mus, disponer de información en tiempo real permite adoptar decisiones más rápidas, precisas y fundamentadas. De este modo, se favorece la prevención de incidencias en las zonas de baño y se ofrecen mayores garantías tanto a la ciudadanía como a los visitantes que disfrutan del litoral valenciano.

Biosensores en Port Saplaya y Meliana

Water Biosense se está probando inicialmente en las zonas de Port Saplaya y Meliana, ambas en la provincia de Valencia. En estos puntos se han instalado biosensores capaces de medir de forma continua parámetros microbiológicos y fisicoquímicos como Escherichia coli, enterococos, temperatura, pH, conductividad y turbidez.

Estos dispositivos permiten conocer casi al instante la evolución de la calidad del agua y detectar de manera temprana cualquier alteración. Con esta información, los responsables ambientales pueden organizar una respuesta más ágil y eficaz ante posibles episodios de contaminación o cambios bruscos en las condiciones del baño.

El conseller ha subrayado que, si los resultados de la prueba piloto confirman la eficacia del sistema, la Generalitat estudiará su implantación progresiva en el conjunto del litoral de la Comunitat Valenciana. Ese despliegue potencial incluiría las principales playas de la provincia de Valencia, donde se concentra buena parte del turismo y del uso recreativo del mar.

Refuerzo al control de las aguas de baño

Este proyecto se suma al Programa de Control de las Aguas de Baño de la Comunitat Valenciana, con el que la Generalitat garantiza la seguridad y la calidad de las 266 zonas de baño marítimas y continentales. La incorporación de biosensores en tiempo real refuerza este dispositivo, que hasta ahora se ha basado sobre todo en análisis periódicos y controles visuales.

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Durante este verano se realizarán cerca de 5.000 controles analíticos, frente a los 4.600 de la temporada anterior. Este incremento implica una vigilancia más intensa de las aguas, especialmente en los meses de mayor afluencia de bañistas y turistas.

El dispositivo de vigilancia actual cuenta con cinco muestreadores que recorren de lunes a viernes los 465 kilómetros del litoral valenciano. A este despliegue se suma el apoyo de personal técnico de la Conselleria, que interpreta los datos, organiza los muestreos y coordina las actuaciones con los ayuntamientos.

Los controles incluyen análisis microbiológicos, inspecciones visuales de las zonas de baño y seguimiento de los cauces que desembocan en el mar. Además, se realizan controles excepcionales de hidrocarburos o fitoplancton cuando la situación lo requiere, y se mantiene una comunicación permanente de los resultados tanto a los consistorios como a la ciudadanía.

Con la incorporación de tecnologías como Water Biosense, la Generalitat busca disponer de información más detallada y frecuente sobre el estado del agua. Esto facilita reaccionar con rapidez ante cualquier incidencia y, al mismo tiempo, ofrecer a residentes y turistas datos más fiables sobre la calidad del baño en las playas valencianas.