El Ministerio del Interior ha restablecido durante treinta días controles fronterizos aleatorios a los viajeros procedentes de Italia en conexiones aéreas y marítimas, una medida que ya se ha empezado a aplicar en siete aeropuertos españoles, incluido el de Valencia, para responder al aumento de la presión migratoria en el Mediterráneo central.
La orden, firmada por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha aparecido publicada este domingo en el Boletín Oficial del Estado (BOE). En ella se establece que los controles han comenzado a las 00:00 horas del sábado 8 de agosto y se prolongarán, en principio, hasta las 24:00 horas del 7 de septiembre.
Respuesta a los controles italianos
Interior ha adoptado esta decisión después de que Italia haya restablecido los controles fronterizos a los viajeros procedentes de España. Roma ha justificado su medida en la entrada masiva de migrantes en Ceuta y en la necesidad de evitar posibles movimientos secundarios hacia territorio italiano.
El Gobierno español ha reclamado sin éxito la retirada de esos controles. Ante la negativa de Italia, anunció la tarde del viernes que iba a aplicar desde este sábado medidas similares para los pasajeros llegados desde aeropuertos y puertos italianos.
La orden publicada en el BOE justifica el restablecimiento temporal de controles por la presión migratoria que sufre la ruta del Mediterráneo central. Además, alude al riesgo de movimientos posteriores desde Italia hacia otros países del espacio Schengen, entre ellos España.
En el texto se advierte de que existe una ‘amenaza grave, real y actual para el orden público y la seguridad interior’ debido a la concentración de desplazamientos en determinados vuelos y enlaces marítimos que conectan con Italia.
Controles en vuelos y conexiones marítimas
Según la orden, los controles afectarán a todos los vuelos de pasajeros cuyo último aeropuerto de salida esté en Italia. También se aplicarán a buques, transbordadores y demás servicios de transporte de pasajeros procedentes de puertos italianos.
Interior ha precisado que los controles se realizarán de forma ‘proporcionada, flexible y basada en análisis de riesgo‘. El objetivo es limitar los tiempos de espera y garantizar, en la medida de lo posible, la fluidez de las conexiones, tanto aéreas como marítimas.
Aunque el periodo fijado es de treinta días, la disposición aclara que la medida será objeto de evaluación permanente. Por tanto, el Gobierno podrá levantarla antes si desaparecen las circunstancias que la han motivado.
Siete aeropuertos con controles aleatorios
El dispositivo ha empezado en los aeropuertos de Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat y se ha ampliado rápidamente a otros cinco. En total, los controles aleatorios ya se han extendido a siete aeropuertos españoles: Madrid, Barcelona, Málaga, Sevilla, Bilbao, Alicante y Valencia.
Hasta las 21:00 horas del sábado, la Policía ha controlado a 199 viajeros nacionales de terceros países llegados en doce vuelos procedentes de Italia. Esos controles se han realizado en seis aeropuertos: Madrid, Barcelona, Sevilla, Bilbao, Alicante y Valencia.
El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas ha concentrado el mayor número de inspecciones, con 83 pasajeros controlados. Le ha seguido Barcelona-El Prat, con 67 viajeros sometidos a verificación de requisitos.
Valencia se ha situado como el tercer aeropuerto con más controles, con 33 pasajeros revisados en vuelos procedentes de Italia. En Sevilla se ha controlado a once viajeros y en Bilbao, a cinco.
En el caso de Alicante, se han incluido tres vuelos procedentes de Italia en el dispositivo, aunque no se ha efectuado ningún control a nacionales de terceros países.
Los agentes encargados de estas comprobaciones revisan el cumplimiento de los requisitos establecidos en el Código de fronteras Schengen. Con ello, se busca garantizar que los pasajeros de terceros países que acceden a España desde Italia disponen de la documentación y condiciones exigidas para entrar en territorio Schengen.






