La sección sindical SPPLB Bombers Forestals GVA ha denunciado que Sgise, la empresa pública que gestiona el Servicio de Bomberos Forestales de la Generalitat Valenciana, atraviesa una situación operativa crítica en plena campaña estival de incendios, con unidades bajo mínimos, helicópteros con dotaciones reducidas y sin avances reales en el convenio colectivo ni en las mejoras organizativas comprometidas.
Según ha explicado el sindicato, la plantilla afronta estos meses de verano en un contexto que describen como de riesgo extremo. Han señalado que nos encontramos en ‘plena campaña estival, encarando de frente la que posiblemente sea la peor previsión de incendios forestales de los últimos años en todo el arco mediterráneo’.
Operativo bajo mínimos en un verano de máximo riesgo
En este escenario, la sección sindical denuncia ‘una situación operativa escandalosa que roza la negligencia’. Detallan que hay unidades inoperativas o con apenas dos o tres componentes, cuando consideran que ‘para ser efectivas y garantizar la seguridad en la línea de fuego se necesita un mínimo de 6 bomberos’.
Estas carencias se agravan, según señalan, en las unidades Helitransportadas. Afirman que algunas operan con solo dos bomberos, frente a la dotación reglamentaria que, recuerdan, ‘debería ser de 7‘. En su opinión, trabajar con menos personal de vuelo limita la capacidad de ataque inicial y complica la seguridad del operativo.
Para el sindicato, mantener dotaciones por debajo de los estándares mínimos implica más riesgo para los propios bomberos forestales y también para la población y el territorio. Una unidad reducida tarda más en desplegar líneas de defensa, requiere refuerzos adicionales y pierde capacidad para contener los incendios en las primeras fases.
Freno al convenio colectivo y a los complementos de riesgo
El SPPLB ha recordado que se ha acordado disponer de convenio colectivo a partir de septiembre. Ese convenio debe incorporar, entre otros aspectos, los complementos que reconocen la peligrosidad, la toxicidad y la penosidad del trabajo de bombero forestal.
Han subrayado que la Ley 5/2024, de 8 de noviembre, básica de bomberos forestales, establece la obligación de negociar estos conceptos retributivos. Según el sindicato, su aplicación ‘supondría un balón de oxígeno económico para unas condiciones laborales históricamente precarizadas’.
Sin embargo, denuncian que ‘desde principios de julio no han habido avances’. Afirman estar ‘cansados de buenas palabras en verano y de caer en el olvido una vez finalizada la campaña de máximo riesgo y así año tras año con independencia del partido que gobierne’.
Sin categoría única ni tercer turno completo
El sindicato también critica la falta de progresos en medidas organizativas que, a su juicio, mejorarían de forma directa la operatividad diaria del servicio. Entre ellas, citan la implantación de la categoría única.
Explican que, ‘con esta medida, las unidades no dependerían de un único conductor para mover el camión; los componentes pasarían a ser potenciales conductores, evitando que las autobombas se queden paradas en la base por falta de conductor’. La categoría única permitiría así, según defienden, ganar flexibilidad y reducir las disfunciones en las salidas.
También lamentan que ‘tampoco hay concreción de cuando se va a implantar el tercer turno en las unidades Helitransportadas‘, un esquema de trabajo que ya se ha implantado en las unidades de tierra desde el 1 de enero. Esta diferencia entre medios aéreos y terrestres provoca, según interpretan, desequilibrios en la cobertura del servicio.
Bloqueo en la negociación y críticas a la Conselleria
Lejos de activar estas mejoras, el sindicato asegura que ‘la Conselleria paraliza el avance de las negociaciones sin establecer plazos concretos ni compromisos presupuestarios reales’. Añaden que, según sus cálculos, la inversión necesaria ‘no debería ser inferior a 8 millones de euros si de verdad se quiere poner a punto el operativo y ofrecer el servicio digno y eficaz que merece el ciudadano’.
Por último, desde el SPPLB han rechazado el modelo mercantil de la Sociedad Valenciana de Emergencias. Lo consideran ‘un modelo fallido e incompatible con la gestión de un servicio esencial, ya que esta fórmula sólo tiene sentido bajo la lógica comercial de gastos, beneficios y balances financieros y no para la gestión de un servicio público de seguridad y emergencias’.
En su comunicado, el sindicato advierte de las consecuencias que, a su juicio, puede tener mantener la situación actual. ‘Advertimos de que la actual falta de operatividad y las dotaciones bajo mínimos nos abocan, de forma casi inevitable, a sufrir incendios con consecuencias mucho mayores y devastadoras para nuestro territorio’, han asegurado.
Asimismo, han hecho ‘directamente responsable a la Administración de cualquier desgracia personal que pueda producirse derivada de falta de componentes en las unidades’. El sindicato insiste en que reforzar personal, medios y condiciones laborales es clave para responder con eficacia a los incendios forestales en la Comunitat Valenciana.







