Compromís ha reclamado al Gobierno central que derribe el antiguo Hotel Sidi Saler, en la Devesa de l’Albufera, y que renaturalice su entorno aprovechando que la actividad hotelera ha quedado caducada y así lo han avalado los tribunales.
La coalición valencianista ha subrayado que el edificio permanece abandonado desde hace más de una década sobre el cordón dunar de la Devesa. A su juicio, tras la caducidad de la licencia de actividad y las sentencias que la han confirmado, ya no existe ningún motivo para mantener en pie la estructura.
El inmueble se sitúa en la avinguda de la Gola del Pujol y ocupa terrenos de dominio público marítimo-terrestre desde el deslinde aprobado en 2007. Esto implica que la propiedad del suelo corresponde al Estado, mientras que las actuales titulares del hotel, las mercantiles Divarian y Coral Homes, solo disponen de una concesión vinculada al uso hotelero.
Durante el mandato municipal de Compromís, el Ayuntamiento de València declaró caducada la licencia de actividad del Hotel Sidi Saler. Esta decisión ya ha recibido el respaldo de dos sentencias judiciales, aunque ambas están actualmente recurridas ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV).
Reclamación al Ministerio de Transición Ecológica
A partir de este escenario jurídico, Compromís ha pedido al Ministerio para la Transición Ecológica que dé dos pasos consecutivos. En primer lugar, que declare la caducidad de la concesión hotelera ligada al inmueble. En segundo término, que inicie el procedimiento administrativo necesario para ejecutar el derribo del edificio.
La coalición ha avanzado que trasladará esta demanda al Gobierno central en coordinación con sus diputados en el Congreso. El objetivo es que el Ejecutivo no cierre la legislatura sin haber resuelto el futuro del antiguo hotel y sin haber puesto en marcha su demolición.
La portavoz de Compromís, Papi Robles, ha calificado de insostenible la situación actual: ‘Llevamos demasiados años con una ruina en mitad de un parque natural mientras se buscan atajos para reabrir un negocio que la ley no ampara’.
Robles ha insistido en que resulta incompatible conservar un ‘esqueleto de hormigón’ en uno de los espacios más protegidos del entorno de València. Por ello ha reclamado ‘recuperar el cordón dunar‘ sobre el que se asienta el edificio, lo que, a su juicio, pasa por la renaturalización completa del ámbito una vez retirado el inmueble.
Según la coalición, la devolución de este tramo del litoral a su estado natural permitiría reforzar la protección ambiental de la Devesa de l’Albufera. Además, sostienen que eliminaría los riesgos asociados al deterioro de una construcción abandonada junto al mar, en un suelo de dominio público que la ley reserva al uso común de la ciudadanía.






