Más de la mitad de los jóvenes de València, el 55 %, no ha conseguido emanciparse y sitúa la vivienda como su principal problema, seguida del empleo. Así lo refleja una encuesta del Ayuntamiento de València a personas de entre 18 y 35 años, que también muestra un alto grado de satisfacción con el trabajo y el tiempo libre, pero peor valoración de los ingresos del hogar.
El sondeo ha entrevistado a 2.100 vecinos y vecinas de la ciudad dentro de ese tramo de edad. El objetivo ha sido conocer cómo viven, qué les preocupa y cómo valoran su situación laboral, familiar y social.
En el ámbito laboral, el 71 % de los jóvenes de València ha declarado estar satisfecho con su trabajo. El mismo porcentaje afirma sentirse satisfecho con el tiempo libre del que dispone, lo que indica un cierto equilibrio entre empleo y vida personal.
En cambio, solo el 47 % se muestra satisfecho con los ingresos que entran en su hogar. Esta brecha entre satisfacción laboral e ingresos se refleja en las dificultades para emanciparse y acceder a una vivienda propia.
Vivienda y emancipación, el gran reto
Uno de cada cuatro jóvenes encuestados asegura tener vivienda en propiedad, ya sea por compra o hipoteca. En cambio, el 61 % reside en una vivienda de alquiler, una fórmula mayoritaria que también implica gastos elevados y contratos más inestables.
Cuando se les pregunta por sus principales problemas, la vivienda y la emancipación concentran el 33,3 % de las respuestas. El empleo aparece como segunda gran preocupación, con un 26,6 %. En tercer lugar, con un 9,2 %, se sitúan las adicciones y el uso de las tecnologías.
Solo el 42 % de los jóvenes afirma sentirse emancipado, frente a un 55 % que reconoce que no lo ha logrado. El resto no se define claramente en ninguno de los dos grupos.
Entre quienes siguen viviendo con sus padres, el 41 % señala como motivo principal los estudios. Un 27 % indica que no se independiza por falta de recursos económicos, lo que relaciona directamente la emancipación con la capacidad de ingresos.
Para casi la mitad de los jóvenes, el 48,8 %, estar emancipado significa ser independiente económicamente. Un 33 % identifica la emancipación con vivir solo y marcharse de casa de los padres, aunque esa opción también exige estabilidad laboral y financiera.
En la práctica, el 52,4 % de quienes ya han dejado el hogar familiar lo ha hecho entre los 18 y los 23 años. Otro 28,2 % se ha marchado entre los 24 y los 29 años, lo que refleja procesos de salida escalonados y condicionados por la situación económica.
Familia, hijos y relaciones de pareja
La encuesta muestra que el 81,2 % de los jóvenes consultados no tiene hijos. Entre quienes desean formar familia, un 41,2 % señala que le gustaría tener dos hijos.
De los que ya han sido madres o padres, el 68 % ha tenido a sus hijos entre los 20 y los 30 años. Un 18 % los ha tenido entre los 30 y los 34 años, lo que indica que la mayoría mantiene la maternidad o paternidad en edades relativamente tempranas dentro del tramo analizado.
En cuanto a la vida en pareja, el 31,7 % dice tener pareja y convivir con ella. Un 25,9 % tiene pareja pero no vive en la misma vivienda, y un 29,4 % afirma que no mantiene ninguna relación de pareja. Estas diferencias de convivencia se relacionan también con la capacidad de acceso a una vivienda propia o de alquiler.
Valores, ocio y uso de servicios municipales
Las palabras que los jóvenes asocian a la juventud se centran en la diversión y el ocio, mencionadas por el 30,1 %. Además, un 27,6 % vincula esta etapa de la vida con deporte, vitalidad y energía.
Casi la mitad de las personas encuestadas, un 46,8 %, ha utilizado algún servicio del Ayuntamiento de València dirigido a la juventud. Los recursos más empleados son las instalaciones deportivas, que concentra el 55 % de los usos entre quienes conocen estos servicios.
También tienen un peso importante las actividades culturales, utilizadas por el 30,1 % de los jóvenes que recurren a programas municipales. Los programas de empleo y formación alcanzan al 19 % de este grupo, lo que refleja un interés específico por mejorar oportunidades laborales.
El trabajo, bien valorado pero condicionado por el inicio tardío
La encuesta detalla a qué edad han empezado a trabajar los jóvenes de la ciudad. El 44 % ha iniciado su vida laboral entre los 16 y los 19 años. Un 39,5 % ha comenzado a trabajar entre los 20 y los 24 años.
Además, el 14,9 % se ha incorporado al mercado laboral entre los 25 y los 29 años. Estas diferencias de inicio influyen en la experiencia acumulada y en la capacidad posterior para emanciparse.
En cuanto a las fuentes de ingreso, el 76,2 % indica que proceden de un trabajo con contrato. Esto refleja una mayoría con cierta estabilidad formal, aunque no siempre acompañada de salarios suficientes.
El 39 % de los jóvenes ha conseguido su empleo actual a través de un amigo o un familiar. Solo un 17,7 % ha encontrado su trabajo contactando directamente con la empresa donde hoy trabaja, lo que resalta el peso de las redes personales.
Pese a estas dificultades, el 71 % de los jóvenes de València afirma estar satisfecho con su trabajo, según la encuesta. Esta valoración positiva convive con las quejas sobre ingresos y precios de la vivienda.
Percepción de la política, la democracia y la discriminación
En el ámbito político e institucional, los jóvenes otorgan a la democracia en España una nota media de 5,3 sobre 10. El interés por la política recibe una puntuación similar, de 5,1, lo que indica una implicación moderada.
Más de la mitad de los encuestados asegura no haber asistido nunca a una manifestación. Este dato apunta a una participación limitada en movilizaciones colectivas, pese a las preocupaciones sobre vivienda y empleo.
Respecto a la confianza en instituciones y organizaciones, las fuerzas y cuerpos de seguridad obtienen la mejor valoración, con una nota de 6,3 sobre 10. Los jueces alcanzan un 5,5.
En cambio, los políticos suspenden con un 3,5, lo que refleja un claro desapego hacia la clase política. Naciones Unidas y la UE reciben una puntuación de 5,5, mientras que los medios de comunicación logran un 5,1.
En materia de igualdad, el 80 % de los jóvenes dice no haberse sentido discriminado por ninguna causa. Sin embargo, un 19 % sí declara haber sufrido algún tipo de discriminación.
Entre quienes han vivido situaciones de discriminación, el 35,7 % afirma que se han producido en la calle. Para el 30,7 %, la causa ha sido el origen étnico o cultural.
Un 29 % vincula la discriminación con el sexo y un 17,5 % con el aspecto físico. Estos datos muestran que, aunque la mayoría no percibe discriminación, una parte significativa sí la sufre en su vida cotidiana.







