El eclipse solar total que se ha vivido ayer ha alterado el comportamiento de numerosas especies en Bioparc Valencia y Bioparc Fuengirola. Muchos animales han buscado refugio, han iniciado el ciclo de sueño o han cambiado su actividad de forma repentina, e incluso se han observado intentos de cópula coincidiendo con el oscurecimiento.
Según han explicado desde ambos parques, se ha llevado a cabo un seguimiento específico de varias especies desde días antes del eclipse. Para ello se ha combinado la observación directa con la grabación de imagen y sonido. Gracias a este trabajo previo, se ha comprobado que la reacción general de los animales ha sido adelantar los preparativos habituales para la noche.
En la práctica, muchas especies han actuado como si hubiese llegado la hora de dormir. El descenso de la luz ha generado una falsa sensación de anochecer. Por tanto, han buscado sus zonas de descanso, han reducido la actividad o han cambiado sus rutinas de alimentación y relación con el entorno.
Observaciones en Bioparc Valencia
En Bioparc Valencia, el equipo se ha centrado en tres especies principales. La manada de elefante africano de sabana (Loxodonta africana), con dos crías, ha continuado comiendo con normalidad durante el eclipse. Sin embargo, sí ha mostrado curiosidad por el inusual barullo de visitantes en las zonas próximas, que se han concentrado para observar el fenómeno.
Las tortugas gigantes de Aldabra (Geochelone gigantea) también han mantenido una actividad similar a la habitual. No obstante, han reaccionado al ambiente distinto generado por las personas y por el cambio de luminosidad. En estos casos, la alteración se ha percibido más en el entorno humano que en el comportamiento básico de los animales.
En la familia de chimpancés (Pan troglodytes verus) se ha observado una respuesta más marcada. Una de las dos crías ha subido a la zona más alta de la recreación del árbol. Al mismo tiempo, todos los individuos se han reagrupado junto a la base y se han dirigido hacia el acceso a las áreas interiores. Este comportamiento se asocia a la búsqueda de seguridad típica del final del día.
Las Gacelas de Thomson (Eudorcas thomsonii), que en ese momento se encontraban en el exterior, han buscado refugio entre las rocas. Allí se han tumbado para dormir, como si la noche hubiese caído de forma repentina. Cuando la luz ha regresado tras el eclipse, las gacelas han retomado su actividad normal.
El equipo de Bioparc Valencia ha destacado especialmente lo ocurrido con las aves. En los avestruces se ha detectado un incremento claro de movimiento. Además, en varias especies de aves el horario de alimentación se ha visto alterado hasta el punto de que algunas, en la práctica, no han cenado.
Al oscurecerse antes de que el personal pudiese colocar la comida, las aves han buscado sus nidos y se han ‘acostado’. Con la salida casi inmediata del sol han sufrido un pequeño ‘desajuste’. Primero han abandonado el nido, confundidas por la nueva luz, y después han vuelto a echarse a dormir, como si el ciclo noche-día se hubiese comprimido en pocos minutos.
Intentos de cópula en Bioparc Fuengirola
En Bioparc Fuengirola, la respuesta más llamativa se ha registrado en el grupo de sitatungas, un antílope africano. Habitualmente, a la hora del eclipse, estos animales se mantenían tranquilos y relajados. Sin embargo, durante el oscurecimiento se han mostrado mucho más activos.
El grupo, formado por dos hembras y un macho, ha protagonizado varios intentos de cópula observados de forma reiterada. Este cambio de conducta ha coincidido de manera clara con el momento en que la luz ha disminuido de forma brusca.
Desde Bioparc Fuengirola han relacionado este comportamiento con diferentes estudios sobre eclipses solares. Estos trabajos recogen cambios de actividad e incluso conductas reproductivas en algunos animales durante este tipo de fenómenos. El oscurecimiento repentino se interpreta como un ‘anochecer inesperado’ que modifica las pautas habituales.
No obstante, el parque ha matizado que no se puede afirmar que el eclipse haya sido la causa directa de esos intentos de cópula. Pese a ello, ha subrayado que ‘la coincidencia temporal entre el oscurecimiento, el aumento de actividad y esta conducta reproductiva convierte la observación en un registro llamativo del comportamiento animal ante un fenómeno tan excepcional’.
Este conjunto de observaciones en Valencia y Fuengirola aporta información valiosa sobre cómo los cambios bruscos de luz influyen en la fauna. Para los equipos de ambos Bioparc, el eclipse ha supuesto una oportunidad única para estudiar reacciones difíciles de reproducir en condiciones normales, desde simples ajustes de sueño hasta modificaciones puntuales en la conducta social y reproductiva.





