La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil ha puesto a disposición judicial durante el mes de julio a 225 conductores en la Comunitat Valenciana como presuntos autores de delitos contra la seguridad vial, 116 de ellos por conducir bajo los efectos del alcohol y 4 por hacerlo con drogas en el organismo.
Según ha detallado la Guardia Civil, la mayoría de estas personas han sido investigadas por alcoholemia, pero los agentes también han detectado otros comportamientos graves al volante durante julio. Todos los casos se han remitido a la autoridad judicial para depurar posibles responsabilidades penales.
Entre los 225 conductores, 98 han sido puestos a disposición judicial por conducir sin permiso o licencia. Dentro de este grupo, 54 personas habían perdido todos los puntos del carné, 10 estaban privadas cautelarmente del permiso por decisión judicial, 1 tenía retirada definitiva la autorización para conducir y 33 no habían obtenido nunca ningún tipo de permiso o licencia.
Además, cinco conductores han sido investigados por un presunto delito de conducción temeraria. La Guardia Civil también ha actuado contra un conductor por exceso de velocidad y contra otro por abandonar el lugar de un accidente, conductas que la normativa penal considera especialmente graves.
Situación en la provincia de Valencia
En la provincia de Valencia se ha concentrado una parte importante de estas actuaciones. Aquí, los agentes han actuado contra 36 conductores por carecer de permiso o licencia en el momento de circular.
En las carreteras valencianas también se han instruido diligencias judiciales contra 57 conductores por conducir bajo los efectos de bebidas alcohólicas. Junto a ellos, otros 2 han sido investigados por dar positivo en drogas y 1 por un presunto delito de conducción temeraria.
Estos datos muestran que las infracciones más frecuentes en julio han estado relacionadas con el consumo de alcohol y la ausencia de permiso de conducción. La Guardia Civil recuerda habitualmente que conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas y circular sin carné puede implicar penas de prisión, multas elevadas e inhabilitación para conducir, además del evidente riesgo para la vida propia y la de otros usuarios de la vía.




