El president de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, ha acusado al Gobierno central de aplicar un trato desigual a la central nuclear de Cofrentes (Valencia) frente a la de Almaraz (Cáceres), después de que se haya aprobado la prórroga de funcionamiento de esta última hasta junio de 2030, pese a que, según ha defendido, ambas instalaciones cuentan con los mismos informes, los mismos técnicos y el mismo nivel de seguridad.
Pérez Llorca ha expresado su malestar en un mensaje publicado en su cuenta de la red social X, donde ha resumido la situación con la frase: ‘Almaraz sí, Cofrentes, a esperar’. El jefe del Consell ha insistido en que la central valenciana dispone de ‘los mismos informes, los mismos técnicos, la misma seguridad’, pero, a su juicio, está recibiendo ‘un trato distinto’.
El president ha lamentado que la Comunitat Valenciana ‘no merece este agravio’ y ha recordado el peso estratégico de la planta en el sistema eléctrico autonómico. En este sentido, ha recalcado: ‘Cofrentes es el 44 % de nuestra luz y 3 millones de toneladas de CO₂ que evitamos cada año’. Con estas cifras ha querido subrayar el impacto directo que tiene la instalación sobre el suministro eléctrico y la reducción de emisiones contaminantes.
La Generalitat ha difundido también un comunicado en el que sostiene que la propia orden de renovación de la autorización de explotación de Almaraz, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), ‘refuerza la posición de la Generalitat’. Según el Consell, los argumentos técnicos y de seguridad que se han utilizado para prolongar la actividad de la planta extremeña son plenamente aplicables a Cofrentes.
Contexto de la reclamación valenciana
El Ejecutivo valenciano ha recordado que Pérez Llorca ya advirtió, durante una visita a la central de Cofrentes realizada hace unos meses, del ‘cierre ideológico de la central‘. En aquella ocasión reclamó que ‘la prolongación de su actividad más allá de 2030 tiene que resolverse ya’, al considerar que las decisiones sobre el futuro de la instalación no pueden seguir aplazándose.
En la misma línea, la Generalitat ha reiterado ahora que Cofrentes ‘cumple con las consideraciones y criterios técnicos que el Ministerio recoge para justificar la prolongación de Almaraz’. A partir de esta premisa, el Consell ha insistido en que ‘no hay razón para aplicar un criterio diferente’ entre ambas centrales si los parámetros de seguridad, solvencia técnica y fiabilidad de operación son comparables.
Desde el Gobierno valenciano han afirmado: ‘Ahora ya no hay excusas. No pedimos ningún trato de favor. Pedimos que se aplique a Cofrentes el mismo criterio técnico, objetivo y basado en la seguridad que se ha aplicado a Almaraz’. La Generalitat justifica así que la continuidad de la central valenciana ‘es clave tanto para la garantía de suministro como para avanzar en la descarbonización’.
Con estas declaraciones, el Consell busca presionar al Ejecutivo central para que aclare el horizonte temporal de Cofrentes más allá de 2030. Además, pretende que cualquier decisión futura sobre su cierre o prórroga se adopte bajo los mismos criterios técnicos y de seguridad que se han empleado en el caso de Almaraz, evitando lo que considera un agravio para la Comunitat Valenciana.




