El Levante UD ha hecho debutar en LaLiga EA Sports al lateral Marc Santos con solo 15 años y ha asumido una responsabilidad que su director de cantera, Joaqui Navarro, considera enorme, sobre todo por el impacto psicológico y mediático que rodea a un adolescente que irrumpe tan pronto en Primera División.
En el fútbol español ya no es algo excepcional ver a jugadores muy jóvenes en la élite. Sin embargo, el caso de Santos, que ha tenido minutos con el primer equipo granota el pasado fin de semana, ha vuelto a situar el foco sobre cómo se gestiona ese salto en clubes como el Levante.
‘Es una responsabilidad muy grande hacer debutar con 15 años a un jugador en Primera División’, afirma Navarro, que insiste en que el club ha medido cada paso antes de darle esa oportunidad al joven lateral levantinista.
Presión, entorno y desarrollo físico
El responsable de la escuela del Levante destaca que la clave ahora pasa por controlar todo lo que rodea al chico. Para él, el reto no es solo deportivo, sino también emocional y familiar.
‘Las expectativas a partir de ahora son lo más difícil de gestionar‘, admite. Explica que, antes de lanzarle al escaparate de Primera, el club ha valorado el perfil personal de Santos y el apoyo de su entorno: ‘Cuando se ha hecho con Marc es porque sabemos el perfil de niño que es, porque no deja de ser un niño, cómo lo va a gestionar, cómo lo va a gestionar su familia y cómo entre todos le vamos a ayudar’.
Navarro repite que se trata de una ‘responsabilidad grande’ porque, además de la edad, influye ‘toda la repercusión que está teniendo‘. Aun así, se muestra ‘convencido’ de que el club ha dado el paso porque considera que ‘el jugador lo va a gestionar muy bien’.
El director de cantera recuerda que, a estas edades, el cuerpo todavía está en desarrollo. Por eso, subraya la importancia de adaptar los esfuerzos para evitar problemas físicos a medio plazo.
‘Son esfuerzos diferentes, son ritmos diferentes, pero el jugador ha demostrado en el día a día entrenando y en los partidos de pretemporada que los puede soportar. Y por eso se le dieron 30 minutos, que son muchos minutos en primera división’, explica.
Navarro ocupa la dirección de la escuela del Levante UD desde hace tres años. En este tiempo ha observado cómo se ha acelerado la llegada de jóvenes al fútbol profesional y cómo muchos se han consolidado en sus clubes.
‘No me sorprende porque es el trabajo que se realiza en las canteras del fútbol español’, recalca. A su juicio, detrás de esta tendencia hay ‘una apuesta importante también de LaLiga como institución para que en las canteras se trabaje bien’ y un nivel competitivo alto, algo que se refleja en los campeonatos internacionales, donde la selección española de categorías inferiores ‘o es campeona o está muy cerca de serlo’.
Más oportunidades por la situación económica
Navarro vincula el protagonismo creciente de los canteranos también con el contexto económico reciente. Recuerda que la mayoría de clubes han vivido ‘situaciones coyunturales delicadas’ después de la pandemia de covid y de las restricciones financieras.
Según explica, esa realidad ha abierto la puerta a más futbolistas formados en casa. ‘Eso está haciendo que los jugadores tengan más oportunidades. Pero cuando las están aprovechando es porque están preparados’, sostiene.
El Levante ha arrancado la nueva temporada con una de las plantillas más jóvenes del fútbol español y con la permanencia como gran objetivo. Para Navarro, esa juventud no es un problema, sino un valor añadido si se gestiona desde la formación.
‘Creo que también les genera un bagaje formativo muy importante. Tener que convivir con esa presión desde tan jóvenes, seguro que luego ese nivel de madurez, que cuando tengan que volverlos a vivir en un mismo contexto o en otro diferente, les ayuda a vivirlo con un punto de calma diferente’, analiza.
Admite que en algunos momentos ‘puede ser un debe tener gente joven en situaciones de estrés competitivo’, pero defiende que, ‘a medio plazo, si los jugadores son buenos, será bienvenida esta presión a corto plazo’.
Un canterano en Primera con 15 años
Para la estructura de formación del Levante, el estreno de Marc Santos ha tenido un valor simbólico especial. Navarro destaca los muchos años de trabajo que hay detrás de ese minuto en Primera.
‘Es una alegría inmensa para todos los trabajadores de cantera del club, para todos los compañeros que él ha tenido durante todos los años porque lleva aquí desde prebenjamín de segundo año, desde los 7 u 8 años’, recuerda.
Subraya que ver cómo ‘un jugador que desde tan pequeñito llegó al club y que con tan solo 15 años haya debutado en primera división es una alegría enorme para todos, principalmente para él y para su familia’. Pero reconoce que también lo es ‘para toda la gente que trabajamos en el club y que hemos visto su evolución, su recorrido y su esfuerzo en el día a día para que todo esto se haya dado’.
En este modelo de apuesta por la juventud, los entrenadores juegan un papel clave. Según Navarro, cada vez se mira menos el DNI y más el rendimiento real del jugador, tanto en los clubes como en la selección española.
‘Yo puedo hablar del nuestro, que creo que es una bendición que hemos tenido como club el poder tener a Luis Castro, porque apuesta de verdad’, afirma. Considera que ‘muchas veces lo fácil es hacer debutar jugadores, pero lo difícil es darles la oportunidad de que se puedan asentar en el fútbol profesional’.
‘Eso sí que es una apuesta de verdad y creo que Luís lo está haciendo así y estamos encantados’, añade. En su opinión, la clave no es solo ‘ponerlos’, sino ‘exponerlos a que puedan tener la oportunidad de ganar su sitio de fútbol profesional, que para mí es lo más difícil como entrenador’.
Del debut de Santos al traspaso millonario de Carlos Espí
Más allá del caso de Marc Santos, el Levante ha visto cómo otro producto de su cantera, Carlos Espí, ha dado un paso gigante este verano. El club lo ha traspasado al Real Madrid por 25 millones de euros.
Con 20 años, Espí se convirtió en la segunda parte de la pasada temporada en el gran protagonista de una permanencia que el propio Navarro califica de milagrosa, gracias a sus goles y a su impacto en el equipo.
‘Estamos viviendo situaciones muy significativas en poco tiempo, en las que hay mucho trabajo detrás’, resume el director de cantera, que rechaza la idea de que se trate de golpes de suerte: ‘Parece que son frutos de un día, pero no. Hay mucho trabajo de cantera detrás’.
Recuerda además que el Levante es una ‘cantera que sufre mucha agresividad’, porque su talento resulta muy atractivo para clubes con muchos más recursos. Por eso, considera especialmente valioso que jugadores como Marc Santos o Carlos Espí hayan elegido seguir apostando por el club granota.
‘Que jugadores que hayan apostado por el Levante, como es el caso de Marc o de Carlos, les esté yendo bien el fútbol profesional, refuerza en gran medida nuestro trabajo’, concluye Navarro.




