La combinación de calor extremo y una humedad muy elevada ha dejado este martes sensaciones térmicas de hasta 49 grados en municipios de la provincia de Valencia, con termómetros que han rozado los 39 grados y un ambiente bochornoso que ha hecho especialmente difícil soportar la jornada.
Según los datos de la Asociación Valenciana de Meteorología (Avamet) recogidos hasta las 14:00 horas, la máxima más alta se ha registrado en Requena, donde el mercurio ha alcanzado los 38,9 grados, una temperatura que se suma a valores muy similares en otras localidades del interior y la costa.
En la provincia de Valencia, además de Requena, se han medido 38,7 grados en Montesa y 38,6 en El Genovés. También se han alcanzado 38,4 grados en Ontinyent y 38,2 en municipios como Requena, Dos Aguas, Ayora o Canals, lo que muestra que el calor se ha extendido de forma generalizada por gran parte del territorio.
Calor extremo y humedad muy alta
El factor que ha disparado la sensación térmica ha sido la humedad relativa, que ha llegado a superar el 90 % en algunos puntos del litoral. En la zona de la isla de Tabarca, en Alicante, el nivel de humedad ha alcanzado el 91 %, mientras que en Burriana y Santa Pola ha llegado al 89 %.
En Castelló de la Plana, Burriana y Altea se ha registrado un 85 % de humedad, y en localidades como Benicàssim, Sueca o Calpe los valores han rondado el 84 %. Estas cifras, unidas a temperaturas muy altas, han provocado una sensación de bochorno intensa, tanto en las capitales como en los municipios costeros.
De acuerdo con Avamet, en Sumacàrcer, donde el termómetro ha marcado 38,4 grados, la sensación térmica ha alcanzado los 49 grados, catorce más que la temperatura real. En Alzira, con una máxima de 37,4 grados, la sensación térmica ha llegado a 47 grados. Y en Carlet, con 35 grados, el cuerpo ha percibido unos 45 grados, diez más de los medidos.
Estas diferencias entre temperatura real y aparente se deben justamente a la humedad elevada, que dificulta la evaporación del sudor y reduce la capacidad del cuerpo para refrescarse. Por eso, aunque el termómetro no marque 40 grados, la sensación puede ser mucho más extrema y agobiante.
Un verano descrito como ‘especialmente difícil de soportar’
Todo este episodio de calor se ha producido en pleno aviso de alerta naranja por altas temperaturas en la provincia de Valencia, una situación que ha obligado a muchos ciudadanos a modificar rutinas y a extremar precauciones al salir a la calle.
Quienes se han visto obligados a desplazarse a pie o a trabajar en el exterior han coincidido en que este verano está resultando especialmente duro. Muchos subrayan que no solo pesa el calor, sino la humedad, que multiplica la sensación de agobio desde primeras horas del día.
‘Este año lo he sentido muchísimo más. No sé qué pasa, es algo sofocante’, ha explicado uno de estos vecinos, que atribuye a la humedad una parte importante del malestar. Para intentar sobrellevarlo, asegura que intenta ‘levantarse pronto’, aunque reconoce que ‘el resto del día es insufrible’.
Otra persona consultada ha coincidido en que este verano está siendo ‘especialmente difícil de soportar’ y ha insistido en el papel de la humedad. ‘Lo que peor llevo es la humedad, sin duda’, señala, y describe la sensación al salir de casa: ‘Levantarte, salir y sentirte que ya estás empapada, incluso después de haberte duchado, eso es lo que peor llevo’.
Estas percepciones reflejan cómo la combinación de altas temperaturas, humedad cercana o superior al 90 % y ausencia de viento ha convertido las últimas horas en una jornada de fuerte bochorno, en la que la recomendación general ha sido evitar esfuerzos al aire libre en las horas centrales del día y mantenerse bien hidratado.




