La Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia ha destinado durante 2026 un total de 12.388.444 euros a acción humanitaria y cooperación en países cuyas comunidades sufren crisis, conflictos armados o desastres naturales, con especial implicación de la cooperación valenciana.
Coincidiendo con el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, que se conmemora este 19 de agosto, el director general de Inclusión y Cooperación al Desarrollo, Pedro Carceller, ha destacado que la acción humanitaria de la Generalitat ‘aspira a contribuir a una realidad en la que las comunidades afectadas por estas catástrofes y situaciones de emergencia puedan vivir con dignidad, ejercer sus derechos y tener la capacidad de decidir sobre sus vidas y futuro’.
Apoyo urgente a Venezuela y Colombia
Dentro de la ayuda de emergencia, la Generalitat ha movilizado este año cerca de un millón de euros a través del Comité de Acción Humanitaria de la Comunitat Valenciana (CAHE) para financiar 16 proyectos de respuesta tras los terremotos de Venezuela.
Además, ha aportado 534.307 euros en asistencia humanitaria directa para Venezuela y otros 250.000 euros en Colombia para responder a los recientes seísmos sufridos en ambos países, lo que ha permitido reforzar la atención inmediata sobre el terreno.
A estas partidas se han sumado convenios con Farmamundi, Cruz Roja y Bombers pel Món. Gracias a estos acuerdos se han desplegado en Venezuela tres ambulatorios móviles y tres equipos médicos para atender las necesidades sanitarias de la población afectada.
Estos recursos han facilitado también el envío y distribución de artículos de primera necesidad en las zonas más dañadas y la colaboración en las labores de rescate mediante efectivos especializados en emergencias, entre ellos personal del equipo de bomberos de la ONG IAE y un profesional sanitario valenciano integrado en el equipo START de la cooperación valenciana.
Crisis sanitarias, refugiados y desastres naturales
Por otra parte, la acción humanitaria de la Generalitat ha contribuido con 1.200.000 euros a financiar la respuesta sanitaria de Farmamundi y Cruz Roja frente a la epidemia provocada por el virus del Ébola en Uganda y República Democrática del Congo.
Los fondos han permitido también atender necesidades básicas de las personas damnificadas por el huracán Melissa en Haití y por las inundaciones en Mozambique, así como ofrecer apoyo a la población refugiada procedente de Sudán y Sudán del Sur.
La cooperación valenciana ha llegado igualmente a población vulnerable en Burkina Faso y Honduras, y a familias desplazadas en el Líbano y Ucrania a causa de conflictos bélicos, con actuaciones centradas en garantizar servicios esenciales y mejorar sus condiciones de vida.
Además, la Comunitat Valenciana ha aportado 100.000 euros al fondo de cooperación descentralizada de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Con esta contribución se financian diversos programas de Naciones Unidas orientados a la infancia en Venezuela, la alimentación en los campamentos de población refugiada saharaui, la coordinación de acción humanitaria en Haití, la atención a familias refugiadas en Malí y el fondo de población en Afganistán y Líbano.
Más de 231.000 personas beneficiadas directamente
Junto a la respuesta de emergencia, la Generalitat ha destinado 11.504.137 euros a la convocatoria de ayudas a entidades del tercer sector para impulsar proyectos de cooperación internacional al desarrollo en países del sur global.
Durante 2026 se han ejecutado 32 proyectos en 21 países que han beneficiado directamente a más de 231.000 personas, en su mayoría mujeres, niños y niñas. Además, se ha alcanzado a otro medio millón de personas de forma indirecta mediante mejoras en servicios y estructuras comunitarias.
Las organizaciones valencianas de cooperación desarrollan actuaciones de apoyo al desarrollo en todos los continentes, con una fuerte concentración en Oriente Próximo, que recibe el 40 % de los fondos. En esta región se llevan a cabo diez proyectos en Palestina, Siria, Líbano, Yemen, Egipto y Jordania.
África Subsahariana concentra el 33 % de la inversión, con nueve actuaciones en Burkina Faso, Malí, República Centroafricana, Níger, Uganda y Kenia, centradas en fortalecer servicios básicos, mejorar la seguridad alimentaria y apoyar a comunidades vulnerables.
En América del Sur, que recibe el 10 % de los fondos, se desarrollan proyectos en Colombia y Ecuador. Centroamérica y Caribe cuentan con el 5 % de la inversión, con dos actuaciones en Honduras y Haití orientadas a reforzar la resiliencia frente a crisis recurrentes.
Por último, Asia, con el 4 % de los recursos, Europa Central, con el 3 %, y el Magreb, también con el 3 %, disponen de proyectos en marcha en Filipinas, Ucrania y la República Árabe Saharaui Democrática. En todos los casos, las intervenciones buscan combinar la respuesta a emergencias con procesos de desarrollo que reduzcan la vulnerabilidad futura de las comunidades atendidas.





