Bioparc València ha reforzado esta semana su plan de bienestar animal por la alerta roja por calor en la ciudad, con medidas extra como helados específicos para cada especie, sistemas de lluvia artificial y un seguimiento especial de los ejemplares más vulnerables.
Según ha explicado el parque, el equipo de biología ha intensificado la vigilancia sobre las crías y los animales más sensibles al calor. Este control abarca tanto especies poco conocidas, como el dril, como otras más emblemáticas del recinto, entre ellas el rinoceronte, el chimpancé o el elefante.
Adaptación de la dieta y uso del agua
Entre las actuaciones adoptadas, Bioparc ha adaptado la alimentación para reducir el aporte calórico y aumentar la hidratación diaria. Parte de la dieta se ha ofrecido en forma de helados, diseñados según las necesidades de cada especie y con diferentes ingredientes, texturas y tamaños.
En el caso de los carnívoros, el personal ha preparado grandes bloques de hielo con sangre y otros componentes de su dieta habitual. Para los herbívoros, se han elaborado sorbetes de frutas y verduras, que ayudan a refrescarse y a ingerir más agua sin alterar su alimentación normal.
Además, el agua se ha convertido en una herramienta clave frente a las temperaturas extremas. Por ello, Bioparc ha activado los sistemas de aspersión y lluvia artificial durante gran parte del día, con el objetivo de refrigerar los recintos y bajar la temperatura ambiental.
Al mismo tiempo, muchas especies han aprovechado rías, lagos y zonas acuáticas del parque para darse chapuzones frecuentes. Otras han recurrido a los baños de barro, que ayudan a mantener la piel húmeda y proporcionan una capa de protección frente al calor intenso.
Oasis climático para el visitante
Bioparc ha recordado que el recinto funciona también como un oasis climático natural para las personas que lo visitan en días de calor extremo. El parque cuenta con espacios de restauración y ocio climatizados, donde los visitantes pueden descansar sin exponerse directamente al sol.
Asimismo, dispone de terrazas sombreadas equipadas con nebulizadores de agua, que reducen la sensación térmica y permiten permanecer al aire libre en mejores condiciones. Las cascadas y las diferentes zonas de agua repartidas por el recorrido contribuyen también a crear una atmósfera más fresca.
El parque ha señalado que este entorno permite disfrutar de la observación de la fauna y de lo que describe como ‘ocio con causa’, pues combina entretenimiento y sensibilización hacia la conservación de la naturaleza. Según ha detallado Bioparc, en las últimas olas de calor la sensación térmica en el interior del recinto ha llegado a ser hasta 13 grados inferior a la registrada en el centro de València.





